Israel vuelve casi a la normalidad

Israel evidencia pruebas de normalidad gracias al “pase verde” (“Green Pass”) y a la flexibilización del bloqueo. Después de meses de cierres alternados, los israelíes han encontrado abiertos negocios, centros comerciales, mercados al aire libre, museos, librerías, escuelas (hasta cierto nivel) y han recuperado casi su libertad.

Especialmente aquellos que tienen la tan codiciada certificación de la doble vacunación o que se han recuperado de la infección: en hebreo ‘tav iarok’ (etiqueta verde).

Solo para ellos se abrieron de par en par las puertas de piscinas, gimnasios, hoteles, eventos culturales y deportivos. Y muchos utilizaron la aplicación que proporciona el pase, provocando una saturación y bloqueo para el gran cantidad de solicitudes.

Frente a ello el ministerio de salud tuvo que intervenir y dar permiso para utilizar la certificación en papel para suplir la falta del código de barras que da testimonio de la doble vacunación.

El inicio en este caso fue, por tanto, lento también porque las estructuras deben contar con el equipamiento técnico para constatar el derecho del ciudadano a entrar al gimnasio o piscina, ir al teatro, a la competición deportiva o al hotel del corazón.

Pero el efecto psicológico de volver a frecuentar los lugares cerrados por el encierro fue decisivo. El aire que se respira -pese a la invitación de los médicos es el de no bajar la guardia- parece diferente.

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, fue el primero en visitar un gimnasio en el centro de Israel junto con el ministro de Salud, Yuli Edelstein. “El Pase Verde -dijo- conducirá a la reapertura gradual del país. Por favor úselo” Sin embargo el gobierno fue advertido por expertos cibernéticos sobre la facilidad de falsificar el ‘tav iarok’, como ofrecen algunos sitios en la web.

La respuesta de las autoridades fue inmediata: te arriesgas ir a la cárcel. Necesitas tener en cuenta que en Israel la vacunación en curso ha convertido al país en el primero del mundo en relación con unos 9 millones de habitantes.

Hasta la fecha, más de 4.300.000 israelíes (de 16 años o más) han recibido la primera dosis y casi 3 millones también han recibido la segunda.