Infecciones por estreptococo: ¿este año hay más casos graves?

La muerte de seis personas -un adulto y cinco niños- por cuadros invasivos de estreptococo en pocos días encendió las luces de alarma del sistema sanitario y de la población. La alarma surgió por el Streptococcus pyogenes, una bacteria que normalmente no produce mayores complicaciones y provoca cuadros de faringitis que son fácilmente tratables, pero que también puede producir infecciones graves y hasta mortales.
La pregunta es, ¿este año hay más casos graves? “Esto que estamos viendo, con tanta mortalidad, no pasa todos los años”, reconoce el microbiólogo Horacio Lopardo, titular de la cátedra de Microbiología Clínica de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y Consultor Honorario del Servicio de Microbiología del Hospital Garrahan. “Entre los años 89 y 90 tuvimos grupos de casos parecidos, no iguales, en el Garrahan, de enfermedad invasiva que los estudiamos pero fueron con poca mortalidad, no tan elevada como ahora”, agrega.
Lopardo lleva unos 30 años estudiando las infecciones invasivas por estreptococo. Luego de ese primer estudio realizado en la década del 80, llevó adelante otros estudios multicéntricos en todo el país. “Se han venido reportando brotes de infecciones invasivas por estreptococos del grupo A en diferentes partes del mundo de manera creciente desde la década del 80. En la Argentina se verificó un aumento de infecciones invasivas en niños en un solo hospital (el Garrahan) en 1989”, señaló el investigador en un documento publicado en la página de la facultad de Exactas de la UNLP. En aquella oportunidad fueron 20 casos con una mortalidad de 14%.
Luego el equipo de investigación realizó otro estudio entre 1998 y 1999 que abarcó a 40 centros de 16 ciudades argentinas. En esta oportunidad se registró una mortalidad de 27,3% en adultos y de 12,1% en niños. El estudio más reciente, realizado entre 2011 y 2012 en 28 centros de 16 ciudades abarcó a 88 pacientes, de los cuales 46 eran niños y 42 adultos. En ese trabajo la mortalidad fue de 11,1% entre los adultos (4 casos) y 1,8% en niños (un caso).
“Ahora se está dando una coincidencia de casos de estreptococo con influenza A, que eso no se daba anteriormente porque los picos de influenza se dan al principio del invierno y este año es más tardío. Yo creo que esa es la clave”, señala Lopardo. Para el especialista no hay un mayor número de casos de influenza A, pero justo coincide la coinfección con estreptococo, que agrava el cuadro. “La susceptibilidad del huésped es un factor importante”, agrega.
Con respecto a la cepa que puede estar circulando y que está investigando el Instituto ANLIS-Malbrán, “es importante para saber si hay circulación horizontal de alguna cepa en particular. Pero hay 200 tipos de cepas de estreptococos y de ellos hay algunos caracterizadas como invasivas, que son habitualmente portadores de exotoxinas que complican el cuadro con shock”, explica Lopardo. “Eso no implica –aclara- mayor o menos gravedad, sirve para conocer la epidemiología, cómo se está distribuyendo, si es un clon específico o son múltiples”.
Precisamente, en una de las investigaciones que realizó el especialista se registró en Tandil (2005) un grupo de 8 casos –con cinco muertes- en un periodo de seis meses. En esos casos, la mayoría de fueron en adultos. Y sólo tres de ellos no tenían ninguna comorbilidad. Los demás presentaban como factor de riesgo diabetes, insuficiencia renal crónica o quemaduras.