IGLESIA. Celebrarán el Día de la Inmaculada Concepción de María

    Por la mañana, cada parroquia se reunirá para celebrar la eucaristía y por la tarde irán al Anfiteatro de la Juventud junto a sus imágenes de la Virgen, bajo diversas advocaciones.

    Este sábado, el Anfiteatro de la Juventud se llenará del fervor mariano en la Fiesta de la Inmaculada Concepción, que convoca a miles de feligreses cada 8 de diciembre. La AM990 dialogó con el Obispo de la Diócesis de Formosa, Monseñor José Vicente Conejero quien convocó a toda la comunidad a participar de este evento.

    “Por la mañana, cada parroquia se reunirá para celebrar la eucaristía y por la tarde irán al Anfiteatro de la Juventud junto a sus imágenes de la Virgen, bajo diversas advocaciones”, dijo. “Siempre se llena de personas por el amor y la devoción que el pueblo formoseño siente por María”, destacó.

    El encuentro se realizará en horas de la tarde y se espera una masiva concurrencia desde distintos puntos de la provincia. La Policía de la provincia realizará un importante operativo de seguridad al igual que se contará con la presencia de personal de Sipec.

    “Todos nacimos con el pecado original, menos la Virgen María, que fue libre de toda mancha y pecado desde el primer instante de su ser natural en previsión por ser la madre del redentor”, reflexionó el obispo. “Es la fiesta con la que honramos a la inmaculada concepción de la Virgen”, añadió.

    INMACULADA

    La Inmaculada Concepción, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica decretado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo.

    El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX (Giovanni Maria Mastai Ferretti, 1792-1878) proclamaba con la bula Ineffabilis Deus el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Es decir, que la Virgen María había sido preservada por Dios desde el mismo instante de su concepción, por los méritos de la redención de Cristo, del pecado original que todos los hombres tienen por la transgresión de Adán, para prepararse la más perfecta madre para su Hijo.