Huawei trabaja en su propio sistema operativo en caso de no poder usar Android

Estados Unidos y China están pasando por un momento de rispidez, y si bien el gobierno de Donald Trump todavía no sancionó a Huawei, lo cierto es que el antecedente de ZTE preocupa al gigante tecnológico chino, y mucho.
Por eso, los rumores indican que la compañía con sede en Shenzhen podría estar preparando su propio sistema operativo, al menos para tener una opción si la situación con Trump se pone complicada y no pueden seguir utilizando Android, el sistema operativo desarrollado por Google.
Según informa el South China Morning Post, al plan le dio inicio el fundador de Huawei, Ren Zhengfei, y la tecnológica lo considera una inversión estratégica a fin de prepararse para “el peor escenario posible”, luego de que Estados Unidos le iniciara una investigación en 2012 junto a ZTE.
“Es una cuestión de capacidad y necesidad”, dijo Zhao Ming, presidente de Honor, una de las subsidiarias de Huawei, en un evento en Pekin. “No hay duda de que Huawei es capaz de hacerlo, pero por ahora no creo que sea necesario ya que trabajamos muy de cerca con Google y continuaremos usando su sistema Android”, agregó.
Huawei no lanzó el sistema operativo porque, de acuerdo a las fuentes, no es tan bueno como Android, y no tiene muchas aplicaciones de terceros desarrolladas para ser usadas en él. “Estamos desarrollando nuestro propio sistema operativo por cuestiones estratégicas, porque nos condenarían si repentinamente nos cortan la comida y no nos permiten usar Android o Windows 8”, habría expresado el presidente de la empresa en una reunión con sus ejecutivos, aunque desde Huawei no confirmaron las versiones.
“Huawei no tiene planes de lanzar su propio sistema operativo en el futuro previsible”, sostuvo la firma al ser consultada por medios chinos. “Nos enfocamos en productos impulsados por el sistema operativo Android y adoptamos una actitud abierta hacia el sistema operativo móvil”, completó.

El conflicto con Estados Unidos

Huawei ha visto sus operaciones en Estados Unidos restringidas ante la preocupación de que podría socavar a sus competidores estadounidenses, y de que sus celulares y equipos de redes, usados ampliamente en otros países, podrían dar posibilidades de espionaje a Pekín.
Estados Unidos prohibió a su personal militar y de inteligencia que utilice teléfonos Huawei o ZTE por considerar que el uso de esos aparatos supone “un riesgo inaceptable” para el Pentágono ante la sospecha de que esas empresas chinas participan en labores de espionaje.
El país norteamericano también decidió poner fin a las exportaciones de componentes para ZTE, debido a las declaraciones fraudulentas que dio durante una investigación en su contra por haber violado el embargo contra Irán y Corea del Norte.
“ZTE engañó al departamento de Comercio. En lugar de reprender a su personal y alta gerencia, ZTE los recompensó. Este comportamiento deliberadamente dañino no puede ser ignorado”, dijo el secretario de Comercio, Wilbur Ross, en un comunicado.
La suspensión de las exportaciones significa que ZTE no puede recibir más componentes estadounidenses para integrarlos a sus equipos, incluyendo el sistema operativo Android.