Hipertensión: una enfermedad por herencia o por malos hábitos

El doctor Raúl Ledesma, clínico especialista en hipertensión, brindó información relevante a tener en cuenta sobre esta enfermedad, que cada vez se está detectando más en las personas.

Dialogó con AGENFOR, y sostuvo que “a partir de los 18 años, el control es muy importante y se deberían medir la presión arterial por lo menos una vez al año”.

Otro dato de importancia que subrayó, es que “la prevalencia de hipertensión aumenta fundamentalmente a partir de los 35 años en los hombres y en las mujeres después de la menopausia” e indicó que “cada vez se dan a conocer más personas jóvenes hipertensas a causa del estrés y de la mala alimentación” resaltando que son “factores que influyen en la aparición de la hipertensión arterial”.

Debido a ello, el profesional médico, señaló: “A partir de los 35 años el control debe ser más exhaustivo, con un mínimo de dos veces al año y, en el caso de contar con antecedentes hereditarios, hacerlo de manera frecuente”.

Aquí, esbozó que “si alguno de los padres es hipertenso, seguro algún hijo también”.

En tanto, aclaró que “la presión que ejerce la sangre en las paredes, es fisiológica”. No obstante, la hipertensión, “es el aumento de la presión de la sangre dentro de las arterias, es decir, es patológico y es la que genera un cambio en toda la función cardiovascular”.

Manifestó que “la hipertensión arterial, probablemente sea la enfermedad silenciosa más frecuente del mundo, ya que entre el 36% y 40% de la población argentina tiene esta enfermedad”.

Asimismo, informó que “la prevalencia en Formosa es más o menos la misma, porque según la última encuesta de factores de riesgo, la hipertensión rondará al 36% en las personas mayores a 18 años y por lo tanto, es una enfermedad muy prevalente con síntomas escasos. Por eso, uno debe estar alerta”, estimó.

Síntomas

Respecto de la sintomatología que suele presentarse ante esta enfermedad, el doctor habló de dos grupos. Al primero, denominó como aquellos que “no influyen en el estilo de vida, que son la herencia, la edad”, aclarando que “las personas mayores a 50 años son más propensas a la hipertensión arterial”.

Y por otro lado, nombró a los modificables que “tienen que ver con el estilo de vida, y aquí entra la alimentación, el estrés, la obesidad, la diabetes, el no hacer actividad física”.

“Por eso, alimentarse de manera adecuada y realizar actividad física es de suma importancia” insistió.

Para cerrar, expresó que “por estos motivos es importante contar con políticas públicas que acompañen estas acciones, porque muchas veces las personas tienen la predisposición, pero no los medios”.

En esta línea, destacó las decisiones gubernamentales del Estado formoseño, quien constantemente está aportando a la alimentación sana y a la actividad física en todas las edades, dando como ejemplo “el aquagym”.