¿Hacia el inicio del fin de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica?

Más de 250 millones de personas sufren la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una enfermedad pulmonar inflamatoria progresiva. En la lista de las causas de muerte más frecuentes en todo el mundo, la EPOC ocupa el tercer lugar detrás de los ataques al corazón y los derrames cerebrales.

La causa principal de la EPOC es la exposición al humo del cigarrillo. El 90 por ciento de los pacientes con EPOC son o han sido fumadores crónicos. Otros factores de riesgo incluyen la exposición a la contaminación del aire por humos de vehículos, fábricas y similares.

A pesar de los intensos esfuerzos de investigación, no existe una cura para la EPOC. La fibrosis resultante y la muerte de las células epiteliales de los pulmones son características clave de la EPOC, que impiden que los pacientes respiren con eficacia. Las terapias actuales se centran en aliviar los síntomas (principalmente la falta de aliento y la tos con flema) y en reducir la progresión de la enfermedad y sus comorbilidades (principalmente la atrofia muscular). En los casos graves, los pacientes necesitan un trasplante de pulmón.

“Uno de los mayores problemas de la EPOC es que el pulmón no puede regenerarse por sí mismo”, enfatiza el Dr. Ali Önder Yildirim, director del Instituto de Biología y Enfermedades del Pulmón en el Centro Helmholtz de Múnich en Alemania.

En 2009, el equipo del profesor Mathias Heikenwälder, del Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ), logró evitar que un tejido hepático sufriera inflamación crónica y fibrosis. Esto se consiguió bloqueando la vía de señalización del receptor de linfotoxina beta dentro del hígado, que es responsable de la activación y organización de las células inmunitarias, así como de la inflamación hepática crónica que conduce a la fibrosis. Eso hizo sospechar que el bloqueo del receptor de linfotoxina beta podía intervenir en procesos comparables de otros órganos.

El desarrollo de enfermedades en el hígado muestra muchas similitudes con el desarrollo de enfermedades en el pulmón. En la EPOC, las células inmunitarias forman nuevas estructuras en el pulmón, conocidas como folículos terciarios. Se sabe que estas estructuras desempeñan un papel importante en la progresión de la enfermedad. La formación de estos folículos requiere la activación del receptor de linfotoxina beta en el pulmón, el mismo receptor con el que se experimentó en el estudio de Heikenwälder sobre tejido del hígado. “Nos propusimos investigar el papel de este receptor y su señalización en la EPOC y si podríamos ser capaces de usarlo en el ámbito terapéutico”, explica Yildirim sobre los objetivos del nuevo estudio.

Los investigadores se pusieron manos a la obra y bloquearon la señalización del receptor de linfotoxina beta en los pulmones de ratones que habían desarrollado los folículos de células inmunitarias típicos de la EPOC, la fibrosis y la muerte masiva de células epiteliales pulmonares.

El resultado fue que el bloqueo de la señalización del receptor de linfotoxina beta en el tejido pulmonar de los ratones saboteó la formación de los folículos de las células inmunitarias, evitó la muerte de las células epiteliales pulmonares y, sorprendentemente, al mismo tiempo desencadenó la regeneración de tejido pulmonar. “Los pulmones de esos ratones se regeneraron a pesar de la continua exposición al humo de cigarrillos. Observamos una completa restauración del tejido pulmonar”, destaca el Dr. Thomas M. Conlon, miembro del grupo de Yildirim. “Además, a medida que los pulmones de los ratones se curaban, las comorbilidades como el desgaste muscular también menguaban”.

Los investigadores descubrieron que la regeneración de las células epiteliales del pulmón dañadas es inducida por la señalización Wnt, que se activa automáticamente a través del bloqueo de la señalización del receptor de linfotoxina beta en esas células. “La señalización Wnt es una vía esencial para el desarrollo del pulmón. En la EPOC, se desactiva impidiendo así que el tejido pulmonar pueda repararse y regenerarse”, explica Heikenwälder. En experimentos anteriores, se ha demostrado que la reactivación de la señalización Wnt en ratones induce la reparación del pulmón.

“Esto podría convertirse en un novedoso enfoque terapéutico para la EPOC. Nuestra idea es desarrollar bloqueadores del receptor de linfotoxina beta para la EPOC, que reduzcan la muerte de las células epiteliales del pulmón y la inflamación pulmonar. La activación automática de la señalización Wnt podría entonces inducir la regeneración del tejido pulmonar”, explica Yildirim.

En los primeros experimentos preclínicos, el equipo de investigación ha demostrado que la señalización del receptor de linfotoxina beta en el tejido pulmonar humano es idéntica a la de los ratones. Esto sugiere que hay buenas perspectivas sobre el posible uso futuro de esta estrategia en el ámbito médico. Los investigadores estiman que podrán probar este novedoso enfoque terapéutico en ensayos clínicos con humanos dentro de varios años. (Fuente: NCYT de Amazings)

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