Finlandia rompe el tablero

Finlandia quiebra el tablero y anuncia que tiene la intención de unirse a la OTAN de inmediato, una cuestión que estaba en el aire, pero ahora el presidente Sauli Niinisto y la primera ministra Sanna Marin se encargaron del acuñar el punto de inflexión histórico con una declaración conjunta.

Luego será el turno de Suecia, que se pronunciará el lunes. Y con toda probabilidad -por no decir seguro- será otro sí. El revés para Rusia es completo y marca el completo fracaso de la estrategia de Vladimir Putin.

Quería “menos OTAN” en las fronteras y ahora se encontrará compartiendo más de 1.300 kilómetros con la Alianza Atlántica.

“Para nosotros es una amenaza”, interrumpió el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. “Moscú tomará las medidas necesarias para garantizar su propia seguridad”, explicó, y éstas dependerán “de la proximidad de la infraestructura de la OTAN a nuestras fronteras”.

La Cancillería subió entonces la apuesta al hablar de inevitables “contramedidas técnico-militares”. Mientras tanto, parece que el suministro de gas podría interrumpirse mañana mismo. Un golpe directo de Moscú. e inmediato.

Al “persuadir a Helsinki” para que se una a la Alianza, la OTAN “pretende crear un nuevo frente de presión militar sobre Rusia”, tronó la portavoz del ministerio ruso. Pero describe un mundo al revés. Es Finlandia la que, tras décadas de no alineamiento, ha elegido libremente unirse al bloque, como confirman claramente las encuestas y las declaraciones de los partidos hasta hace poco escépticos de la OTAN.

“El comportamiento impredecible de Rusia es un gran problema”, dijo a la Eurocámara el ministro de Relaciones Exteriores de Finlandia, Pekka Haavisto. “La invasión rusa de Ucrania ha cambiado el entorno de seguridad europeo”, añadió.

Al mismo tiempo, Haavisto no espera “una amenaza militar inmediata”. Evaluación compartida en la sede de la OTAN. Moscú, se dice, ya tiene el trabajo hecho en Ucrania, la operación no sale como se imaginaba y no tiene los recursos para abrir un nuevo frente con Finlandia, que además tiene un buen ejército, equipado con armamento ultramoderno.

El riesgo de un ataque se considera mínimo, ya que Londres ya ha ofrecido su cobertura si ocurriera lo impensable. El aplauso por la elección de Helsinki, en el campo occidental, fue unánime.

La UE se complace de la situación. Los trámites serán “rápidos”, prometió, con cierto regocijo, el secretario general Jens Stoltenberg. En Estados Unidos también bendicen la decisión finlandesa.