Fernando Redondo se confiesa

Dice que su amor por un club de Avellaneda lo heredó de su padre y su abuelo, y que ahora sus hijos siguen la tradición familiar. “Pero mi corazón es madridista. Siempre triunfan”, admite.

“Un hombre íntegro, en todos los sentidos”. Así define Fernando Redondo, leyenda del Real Madrid y de LaLiga española, al exentrenador Vicente Del Bosque, El Bigotón que llevó a España a conquistar su único campeonato del mundo en Sudáfrica 2010. El mediocampista central de fina estampa, ya retirado por supuesto, afirma que su entrenador en el equipo “merengue” fue quien influyó profundamente en su vida, tanto a nivel personal como profesional.

Ahora Redondo es Embajador de LaLiga en Argentina y asegura que el fútbol sigue reuniendo a su familia, en ambos lados del océano Atlántico. “Siempre fui un fanático de Independiente de Avellaneda, al igual que mi abuelo, mi padre, y ahora mis hijos también lo siguen”. Obvio, “tambíen al Real Madrid. Porque yo tengo un corazón madridista. El Real Madrid tiene un espíritu muy competitivo y siempre exige que des el máximo absoluto… Y, al final, siempre triunfan”.

Redondo jugó una sola temporada con Del Bosque en el primer equipo del Real Madrid, pero ambos trabajaron juntos en el Santiago Bernabéu durante seis años. Y el ex internacional argentino -que es uno de los integrantes de la última Selección campeona (Copa América de Ecuador 1993)- dice que las lecciones aprendidas lo acompañaron desde entonces.

“Tuve grandes entrenadores durante mi carrera como jugador”, afirmó Redondo. “Todos te dejan algo. Pero Del Bosque fue especial. Hablando de fútbol, comprendió mi potencial y me dio libertad para moverme por el mediocampo. Y también, por su forma de ser; es un hombre íntegro, en todos los sentidos. Fue una gran experiencia y me enseñó mucho, tanto en lo profesional como en lo personal”.

Nacido en Adrogué en 1969, Redondo se mudó de La Paternal -Argentinos Juniors- al Tenerife en 1990, con solo 21 años. Allí jugó bajo la dirección de otra leyenda blanca, Jorge Valdano, convirtiéndose en uno de los mediocampistas más influyentes de LaLiga antes de viajar a la capital española en 1994.

Durante seis temporadas en el Bernabéu formó parte de un equipo lleno de superestrellas que ganó títulos de LaLiga en 1994/95 y 1996/97, así como los trofeos de la Liga de Campeones (Champions League) de 1998 y 2000.

“Tuve la gran suerte de jugar con muchos grandes jugadores”, dice mirando al pasado. “Sería injusto elegir solo uno, pero de mi época en Madrid, cuando logramos tanto, tengo que mencionar a Fernando Hierro, Raúl González y Roberto Carlos, por ejemplo. Pero la lista es muy larga”.

El elegante y hábil mediocampista defensivo, una posición conocida en España como ‘pivote’, jugó 10 clásicos de LaLiga durante su carrera y revela ahora que sus mayores adversarios durante esos años fueron los jugadores brasileños del Barcelona. “Jugué contra muchos grandes jugadores”, recordó. “Pero para nombrar a unos pocos, mencionaría a Rivaldo, Ronaldinho y (El Gordo) Ronaldo Nazario, cuando jugaba en el Barcelona. Todos eran increíbles”.

Al final, Redondo jugó diez temporadas en LaLiga, cuatro en el Tenerife y seis en el Real Madrid y acabó su carrera en el Milán (otras cuatro temporadas). Ganador de tres Champions (la restante en el equipo italiano), es considerado uno de los mejores mediocentros de la historia del fútbol.

Habiendo jugado en el Bernabéu como anfitrión y como visitante con el Tenerife, Redondo también dice que, para él, el estadio del Real Madrid, donde River le ganó a Boca la final de la Libertadores 2018, es el mejor del mundo. “Sin duda el Bernabéu es especial, por mi pasión y mi amor por el Real Madrid. Es un estadio fantástico para jugar al fútbol y para verlo. El ambiente es especial, lo sientes”, explicó.

Autor de 12 goles en un total de 240 partidos de LaLiga, Redondo eligió sus favoritos a lo largo de su carrera: el fantástico gol que convirtió desde más de 30 metros con el Tenerife en la propia casa del Athletic Club de Bilbao, en 1992, y cuando gambeteó a cuatro defensores paraguayos en su único gol como internacional albiceleste al año siguiente.

“Nunca marqué muchos goles, pero recuerdo uno en Bilbao, en San Mamés, cuando jugaba en el Tenerife”, manifestó Redondo. “Y luego, otro con la Selección Argentina, en las Eliminatorias del Mundial (de Estados Unidos) contra Paraguay”.

Redondo se une a un nutrido grupo de exjugadores que forman LaLiga Ambassadors. Según figura en la página web oficial de LaLiga, en la actualidad hay 24 embajadores: Redondo, César Sánchez, David Albelda, Diego Forlán, Carlos Valderrama, Julio Baptista, Kanouté, Karambeu, Patrick Kluivert, Luis García, Steve McManaman, Gaizka Mendieta, Fernando Morientes, Pantic, Robert Pires, Carles Puyol, Etoo, Marcos Senna, Urzaiz, Xabi Prieto, Fernando Sanz (el presidente), Xavi Hernández y dos mujeres: Aintzane Encinas, y Vero Boquete.

En un reportaje con Clarín, cuando fue nombrado Embajador en 2019, a la hora de destacar a dos jugadores del fútbol español, Redondo no lo dudó. “Aunque tenga el corazón madridista, Messi es único, es un jugador diferente y cualquier aficionado del fútbol lo tiene que disfrutar”, comentó. Y al toque agregó “A Sergio Ramos también lo pongo como alguien destacado, por su personalidad”.

Redondo tiene el título de entrenador, que obtuvo en La Ciudad del Fútbol, de Las Rozas, en España. Y en esa nota también dijo que le gustaría dirigir. ¿En el fútbol argentino?, se le preguntó y El Principito respondió: “No importa el lugar, importa el proyecto”.

​Además, aseguró que del fútbol argentino “siguen saliendo talentos, la materia prima está, hay cosas para mejorar pero creo que el campeonato argentino siempre es interesante y atractivo”. Y en el final, comentó que el jugador argentino tiene capacidad de adaptación, por lo que la gran mayoría podría jugar en la Liga de España, al tiempo que reveló que le gusta mucho “Thiago Almada, el juvenil de Vélez”.