En Posadas, fen贸meno y devoci贸n por el Gauchito Gil

Si bien las muestras de fe hacia este santo se extienden a lo largo de todo el territorio nacional y existen homenajes en diversos lugares del pa铆s, el Gauchito no es reconocido por la religi贸n oficial.

Ma帽ana 8 de enero es el d铆a del 138 aniversario de la muerte de Antonio Mamerto Gil, apuntado como el m谩s humilde de los santos populares de la Argentina. Ma帽ana ser谩 recordado por m谩s de 100 mil fieles en la localidad correntina de Mercedes, en donde est谩 su cuerpo.
La devoci贸n, el fen贸meno por el Gauchito Gil parece crecer a帽o a a帽o. De Posadas, al menos, se estima que m谩s de mil personas se organizan y viajan hacia la localidad correntina para asistir al gran evento que transforma por d铆as a Mercedes en una verdadera revoluci贸n popular.
“Yo no puedo abrir la santer铆a sino tengo los velones rojos, es como que no puedo hacerlo, la gente viene para eso, es lo que m谩s se vende y especialmente para esta fecha”, dijo a El Territorio, Eva Mabel Ben铆tez, la due帽a de la Santer铆a Gauchito Gil, ubicada por la avenida San Mart铆n casi Neuqu茅n.
“Entre los santos, es el m谩s popular, el que tiene m谩s seguidores, la gente le pide por su bienestar, para que los ayude a estar mejor econ贸micamente, a que no les pase nada y si les pasa, a que el Gauchito los ayude”, explic贸 Eva Mabel.
“Aquellos que no van a Mercedes, que no llegan a tiempo, visitan los distintos lugares en donde se hacen asado y la convocatoria es grande porque es todo gratis, el objetivo es reunirse en honor al Gauchito y pedirles favores y agradecerles por lo que ya cumpli贸”, explic贸 la posade帽a, que posiblemente asista a uno de los puntos de veneraci贸n, el que queda por la avenida Ituzaing贸 poco despu茅s de la avenida San Mart铆n, hacia el Oeste de la ciudad.
Si bien las muestras de fe hacia este santo se extienden a lo largo de todo el territorio nacional y existen homenajes en diversos lugares del pa铆s, el Gauchito no es reconocido por la religi贸n oficial.
La iglesia cat贸lica sostuvo en varias oportunidades que Gil no cumpl铆a con los requerimientos pedidos por la Santa Sede. A esa negativa se suma que algunos sacerdotes consideran que era un ladr贸n y que -si bien robaba para repartir entre los pobres- esa no ser铆a una excusa para cometer tal pecado, por lo que perder铆a sus atributos y virtudes para ser considerado un santo, que entre otras cosas debe acreditar una vida de fe ejemplar.