El gobierno renovó respaldo a los aborígenes universitarios

Un encuentro considerado “altamente fructífero” fue el que mantuvo este martes el Jefe de Gabinete, Antonio Ferreira con jóvenes aborígenes que cursan en su mayoría carreras universitarias y en otros casos en institutos del nivel Superior.

Junto al director de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete, Federico Muracciole,  el doctor Ferreira renovó el respaldo del gobierno para con todos estos jóvenes, provenientes en muchos casos de parajes del extremo oeste, para que puedan ingresar, permanecer y culminar sus estudios superiores.

“La reunión se dio en el marco de los encuentros habituales que se vienen realizando en la Jefatura de Gabinete con estudiantes universitarios de las tres etnias, quienes están integrados en una comisión que se llama Comisión Inter-étnica de Estudiantes Universitarios de la UNaF principalmente”, explico Muracciole. Aclaro de todos modos que también hay estudiantes en el Instituto Albertazzi y en otros, como también en el Instituto Universitario Formoseño de Laguna Blanca. Provienen de distintos puntos del interior provincial, también del barrio Namqom de la ciudad capital y cursan diferentes carreras.

“Hace tiempo que se viene trabajando con ellos desde la Jefatura de Gabinete, y con el presidente de dicha comisión, Emilio Fernández, profesor de Matemáticas y que ahora está haciendo la licenciatura, coordinamos acciones como dar respuestas a problemática que se presentan”, expuso, aludiendo a que en la reunión de la fecha se charlo “como están viendo la realidad de sus comunidades, cuáles son sus perspectivas a futuro cuando se reciban”.

Indicó que “hubo un interesante intercambio de ideas en la reunión que se extendió por alrededor de dos horas y la verdad que fue muy productiva”, añadiendo que “se valoró el esfuerzo que realizan al venir desde sus comunidades, ellos tienen su lengua materna que no es el castellano y es una complejidad más que se le agrega para el cursado de sus carreras”.

Expuso los “avances” que han tenido, recordando que “comenzamos a trabajar desde el 2012 con esta comisión y había unos 60 estudiantes, hoy son mas de 200, por lo que se advierte que hubo un crecimiento notable. Esto demuestra el crecimiento de la educación intercultural bilingüe, que está dando sus frutos reflejado en la cantidad de estudiantes originarios que hoy están en la universidad”.

Describió Muracciole que “es creciente el numero de egresados en distintas carreras, sobre todo Enfermería, profesorados, incluso Abogacía”, significando que “el común denominador en casi todos es que una vez recibidos tienen el desafío y la responsabilidad de cómo volcar todos los conocimientos adquiridos en sus comunidades; ese es el gran objetivo que ellos mismos se han propuesto”.

Una complejidad extra

Destacó que “es todo un desafío para ello cursar los estudios universitarios porque muchas veces para poder estudiar un libro lo traducen a sus lenguas, en sus idiomas wichí, pilagá o toba, y después lo vuelven a traducir al castellano; es mucho más complejo. En el EIB ellos van aprendiendo el castellano al mismo tiempo que van perfeccionando sus lenguas maternas y a partir de eso hoy tenemos estos resultados que estamos viendo”.

“Más de doscientos estudiantes, un número superior al medio centenar de egresados representa todo un orgullo de un proceso que no es sencillo pero que refleja este proceso histórico que están transitando los pueblos indígenas de Formosa”, pondero.

Expuso que “el gran desafío que queda es el regreso a sus comunidades para volcar los conocimientos que redunden el progreso de sus familias y de todo el pueblo que forman parte. Y la incorporación de enfermeros o docentes universitarios, ha tenido un altísimo y positivo impacto en la mejora sustancial de indicadores sensibles donde la educación juega un rol preponderante”.

Hubo un salto cualitativo en todo sentido en las poblaciones indígenas, porque  esos agentes sanitarios se han transformado en enfermeros universitarios y son parte de la comunidad. En un  90% los que vienen a la universidad manifiestan que cuando se reciban quieren volver a sus comunidades y en la práctica se cumple. Esto se nota más en los enfermeros pero también hay profesores de matemáticas, de lenguas, de música, hay de todo y la verdad que eso enriquece muchísimo a las comunidades”.

Expuso Muracciole que “apreciamos en ellos un compromiso que va más allá de su profesión, quieren charlar con los estudiantes secundarios para transmitirles sus experiencias para que haya más estudiantes en las universidades, apoyar a los más chicos, para lo cual organizan talleres, crean bibliotecas, intentan aportar desde todos los lugares que puedan, con el propósito principal de multiplicar los estudiantes universitarios originarios”.