El equipo de Donald Trump llega al Congreso en la transición moderna más convulsa

El traspaso de poderes entra en su fase final con el examen del Congreso a algunos de los cargos más relevantes de la nueva Administración.

El traspaso de poderes de Estados Unidos más convulso de las últimas décadas entra este martes en su fase final con el examen del Congreso a algunos de los cargos más relevantes de la nueva Administración. En estas semanas, Donald Trump ha chocado con el todavía presidente Barack Obama y ha desafiado a los servicios de espionaje de su país. Los conflictos de interés del mandatario electo, y su revolucionario uso de Twitter, han marcado también una transición atípica que aboca a la primera potencia mundial a un periodo de incertidumbre.
Las elecciones que dieron la victoria a Trump se celebraron hace menos de dos meses, pero su impacto en la política de Estados Unidos y en las relaciones internacionales ya es innegable.
A golpe de mensajes en Twitter, Trump ha hecho mover las Bolsas, ha forzado la mano a grandes compañías, ha cuestionado algunos de los presupuestos de la diplomacia estadounidense como la relación con China o la doctrina sobre las armas nucleares, y ha socavado la acción de Obama —legalmente presidente hasta el 20 de enero— en su relación con Israel. También se ha puesto del lado del presidente ruso, Vladímir Putin, y el filtrador Julian Assange para desafiar a la CIA y a otras agencias de espionaje que señalan a Moscú como responsable de la campaña para inclinar la elección en favor del republicano.
Día a día, Trump se ha esforzado por desmentir a quienes vaticinaban que, tras las elecciones, adquiriría un aura presidencial, un carácter más homologable, y sería capaz de elevarse por encima de las descalificaciones e insultos que definieron su campaña.
Así llegan Trump y su equipo a la semana en la que comenzarán las audiencias en el Senado para los nominados a la Administración y en la que el presidente electo ofrecerá su primera rueda de prensa en medio año. Trump abandonará la virtualidad de Twitter para saltar a la palestra de la política en su sentido más tradicional. El 20 de enero, tras jurar el cargo, sucederá oficialmente a Barack Obama.
Los nominados —un grupo heterogéneo de ideólogos conservadores, generales y multimillonarios sin experiencia de Gobierno— deberán responder a preguntas incómodas de los senadores sobre su trayectoria y sus opiniones. Los demócratas, que son minoría en el Senado y, por tanto, tendrán difícil impedir los nombramientos, aprovecharán las audiencias para hurgar en sus contradicciones con Trump. Comparecerán, entre otros, Jeff Sessions, un senador de Alabama nombrado fiscal general (ministro de Justicia); Rex Tillerson, el jefe del gigante petrolero ExxonMobil como secretario de Estado; John Kelly, el general de los marines que dirigirá el Departamento de Seguridad Interior; y Mike Pompeo, el congresista de Kansas nombrado para dirigir la CIA.