Efecto de un derivado de la soja sobre la memoria

Para bien o para mal, los alimentos influyen en nuestro cuerpo mucho más de lo que creemos. Un hallazgo reciente sobre un derivado de la soja o soya constituye un buen ejemplo de ello.

Unos científicos de las universidades de Kyushu y Fukuoka, ambas en Japón, han comprobado que un fragmento de proteína que llega al cerebro después de ser ingerido y que deriva de la soja, puede reducir la degradación de la memoria en ratones con problemas comparables a los sufridos por los humanos con el Mal de Alzheimer.

La molécula, un fragmento de proteína de soja, se clasifica como un dipéptido porque contiene solo dos de los bloques de construcción de la proteína conocidos como aminoácidos. Lo que hace especial al dipéptido utilizado en el estudio con ratones es que actualmente es el único conocido que hace intacto el viaje del estómago al cerebro, a pesar de las probabilidades en su contra.

Además de la posibilidad de ser descompuestos durante la digestión, los péptidos se enfrentan al reto de cruzar una barrera altamente selectiva que limita muchísimo lo que puede transitar desde la sangre al cerebro, tal como destaca Toshiro Matsui, del equipo de investigación.

Los investigadores examinaron los efectos del dipéptido derivado de la soja (denominado Tyr-Pro porque está compuesto por los aminoácidos tirosina y prolina) suministrándolo a ratones en la comida durante varios días antes y después de inyectarles una sustancia química que se utiliza comúnmente para emular la enfermedad de Alzheimer, en especial el deterioro de la memoria.

En las pruebas para evaluar la memoria a corto plazo, los ratones que habían ingerido el dipéptido derivado de la soja en las dos últimas semanas obtuvieron mejores resultados que los que no lo habían hecho, aunque ambos grupos fueron superados en general por los ratones sin deterioro de la memoria inducido. La misma tendencia se observó también en las pruebas de memoria a largo plazo.

“Todavía necesitamos más investigaciones para ver si estos beneficios se trasladan a los humanos, pero esperamos que esto sea un paso hacia alimentos funcionales que puedan ayudar a prevenir la degradación de la memoria “, comenta Matsui. (Fuente: NCYT Amazings)