Dybala, el crack que espera encontrar su lugar en el mundo

Parecía que nunca le tocaría. Por que quedó etiquetado como el suplente de Lionel Messi en la Selección. Porque en lo que iba de la Copa América, aquí en Brasil, nunca había sido considerado ni como opción titular en el ataque y tampoco como alternativa de cambio durante los partidos. Porque estaba lejos de las luces que irradian Sergio Agüero y Lautaro Martínez, por potencia y capacidad goleadora. Pero a Paulo Dybala le tocó, al fin. Fue en un momento importante, en una situación definitoria. Y el 10 de la Juventus aprovechó esos 16 minutos que el técnico Lionel Scaloni le dio ante Qatar. La Joya entró a los 29 del complemento por Lautaro, se conectó rápido con lo que pedía el encuentro, le dio el pase al Kun para el gol del alivio que aseguró la clasificación y demostró ganas de querer ganarse un lugar en este universo paralelo celeste y blanco que es el Conjunto Nacional.

“Conmigo pueden jugar juntos. Pero necesitamos tiempo de trabajo”, había adelantado el entrenador en la conferencia previa al choque clave en Porto Alegre, el que definió el segundo puesto de la Argentina en el grupo B. Y cumplió el DT nacido en Pujato. Por primera vez en su ciclo los hizo coincidir en ese final en el que había que sellar el triunfo para dejar de sufrir. Y Dybala, que andaba perdido entre los suplentes que todavía no habían sido utilizados en esta competencia, se aferró a la paciencia como una araña, entró y aprobó. Y ahora el DT sabe que el oriundo de Laguna Larga es una opción certera de cara a los cruces a todo o nada. El primero será este viernes por los cuartos de final contra Venezuela en el Maracaná, desde las 16.

Será difícil que se lo considere como un posible ingreso entre los titulares ya, porque el trío ofensivo parece que -por el momento- no se tocará: Messi-Agüero-Martínez seguirán en el ataque de la Selección. De todos modos, Scaloni quiere buscarle un espacio a Paulo, uno de los futbolistas de este plantel que despierta las mayores ovaciones del público.

El cordobés de 25 años fue, junto a Mauro Icardi, una de las caras de la renovación albiceleste después de la ida de Jorge Sampaoli. El nuevo técnico, en sus seis amistosos como interino en 2018, le dio a Dybala y al del 9 Inter un gran protagonismo. Paulo fue de menor a mayor: no jugó el primer amistoso con Guatemala, ingresó en el segundo tiempo con Colombia en Nueva Jersey y fue titular contra Irak, Brasil y México en Córdoba (en Mendoza entró como relevo). No ingresó con Venezuela en Madrid en el retorno de Messi después de Rusia, y volvió a la titularidad ante Marruecos en Tanger, ya sin el 10. En la despedida contra Honduras en San Juan, fue quien reemplazó a Lionel en el entretiempo.

De todos modos, con la vuelta de Messi, todo indicaba que con Scaloni, la historia volvería a repetirse para este delantero de 25 años que la Juve tasó en 120 millones de euros (jugó 42 partidos y marcó 10 goles en la última temporada), que su destino en la Selección estaría atado a la presencia del mejor jugador del Mundo. Todos los entrenadores trataron de hacerlos funcionar juntos. Desde Gerardo Martino, pasando por Edgardo Bauza y hasta Jorge Sampaoli insistieron en que su desafío era que estos dos cracks no se superpusieron en el campo. Ninguno tuvo éxito. De hecho, estuvo a punto de quedarse afuera de la lista de 23 para venir a Brasil. Pero al DT no deja de seducirlo su juego y lo considera un futbolista necesario para el plantel.

La última vez que habían jugado juntos Leo y Paulo había sido en el fatídico 0-3 contra Croacia, en Nizhny Novgorod, en el Mundial de Rusia. El ex Instituto saltó al campo para disputar los últimos 23 minutos. El domingo, en el maltratado césped del Arena do Gremio, volvieron a reencontrarse y, al menos en ese escaso cuarto de hora no chocaron. Claro, el rival dejaba espacios en busca del empate y eso facilitó las cosas. Pero no deja de ser una buena noticia para Scaloni, que en el inicio de esta preparación hasta probó a Dybala de nueve en algunos ensayos con tal de generarle un espacio.

Dybala prefirió mantenerse en el silencio aun tras su participación en el pasaje a cuartos. “Hablen con Agüero”, dijo con buena onda después de disculparse en la zona mixta por elegir no hablar por el momento. Lo sabe, todavía está buscando su lugar en el mundo de la Selección. Aunque espera que lo del domingo sea un punto de partida después de tanta insinuación.