Dislexia, un trastorno que dificulta el aprendizaje y requiere compresión

    La dislexia es una condición o trastorno específico en el aprendizaje.

    Cada 8 de noviembre, Día Internacional de la Dislexia, es una fecha dedicada a ese trastorno de aprendizaje que afecta la capacidad de leer, deletrear, escribir y a hablar a alrededor de un 15% de la población mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).La AM990 dialogó con Paulilla Carullo, neuróloga infantil del Instituto Fleni quien dio detalles sobre esta condición.

    Primeramente, explicó que “la dislexia es una condición o trastorno específico en el aprendizaje. Quienes la padecen, tienen habilidades de inteligencia normales pero con algunas dificultades para adquirir la lecto-escritura de sus pares”. “Depende la edad en la que se trate buscar signos, son las diferencias que se encuentran para ir resolviéndolo”, añadió.

    Dijo además que puede varias según cada paciente. “Algunos tienen dificultad para leer fluidamente, otros poco precisa o con mucho esfuerzo o como si las leyeran por primera vez; lo que todo es variado e impacta posteriormente en la edad adulta”.

    En cuanto a las causas, “no se conocen con certidumbre las causas de la dislexia debido a la complejidad del cerebro. Sin embargo, se sabe que existe un componente genético, es decir, es heredable, el cual afecta zonas específicas del cerebro”. “Es importante entender que esta condición implica que el paciente tenga un bajo intelecto, sino que usa su cerebro de diferente manera”, remarcó.

    Conmemoración

    La conmemoración se lleva el 8 de noviembre de cada año con el fin de dar a conocer al mundo las características y los tratamientos de esta alteración. Algunas celebridades en la historia de la humanidad sufrieron este desorden: Leonardo Da Vinci, Thomas Edison, Pablo Picasso, Albert Einstein y Walt Disney.

    Las personas que padecen este mal también manifiestan otros síntomas como problemas de ortografía y confusión de palabras; su forma de leer se caracteriza por omisiones, sustituciones, distorsiones, lentitud y déficit de comprensión.

    “Los pacientes tienen un desempeño normal en la vida social y la dislexia no debería ser un impedimento para cursar carreras universitarias o trabajar y desarrollarse en cualquier ámbito”, especificó Carullo a la AM990. “No se debe poner presión al paciente, ni exponerlo a la lectura pública porque el componente emocional es muy importante y genera frustración y ansiedad escolar”, finalizó.