Deuda – Empezó la negociación con los bonistas después de cinco meses: ¿Se perdió tiempo?

Analizar las ofertas de los bonistas no es algo que el Gobierno podría haber hecho hace cinco meses?

El 11 de diciembre del año pasado, el ministro de Economía, Martín Guzmán, anunció conversaciones con los bonistas para reestructurar la deuda. Una semana más tarde creó la Unidad de Negociación de la Deuda y ahí nomás el obtuvo respaldo del Congreso para renegociar los bonos emitidos por Néstor Kichner y Mauricio Macri. En febrero se sancionó una ley con ese propósito (Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Externa), a mediados de mes se publicó un cronograma de acciones (contratación de asesores, bancos colocadores, registro de bonistas), todo para desembocar en la gran final del 17 de abril en la que se lanzó la oferta y que el viernes pasado recibió su rechazo.

Ahora, cinco meses más tarde, y mientras analiza tres contraofertas que presentaron tres comités de bonistas, el equipo económico empezará las negociaciones sobre los números finos entre la Argentina y los acreedores: qué tipo de bonos, plazos, cupones, quitas. La letra chica.

¿Por qué se esperó tanto en sentarse a la mesa? ¿acaso no se podría haber hecho esto desde el día uno? Hay varios argumentos que esgrimen desde el Gobierno de que no se ha perdido el tiempo. Uno es que se consiguió el apoyo del Congreso y gobernadores sobre la necesidad de la reestructuración de la deuda. Otro, el Gobierno logró el respaldo del Fondo Monetario y algunos países centrales.

Pero lo cierto es que hay reparos a ambos. Respecto al primero, había consenso previo a que la Argentina necesitaba reestructurar su deuda, algo que Hernán Lacunza había lanzado en agosto de 2019 y que Mauricio Macri habría hecho eventualmente en un segundo mandato suyo. Por lo tanto no hacían falta cinco meses para reunir el respaldo del arco político para negociar con los acreedores.

En segundo lugar, el ‘silencio’ del Fondo Monetario en este último período abre un interrogante acerca de hasta qué punto el Gobierno tejió una malla de contención financiera que le brinda soporte de los líderes principales para negociar on los acreedores. El Fondo no avaló la oferta de la Argentina. Es cierto que es juez y parte en este proceso, no puede hacerlo. Pero tampoco Argentina obtuvo apoyo de países. El respaldo que el FMI brindó en su momento a la Argentina (diciendo que la deuda del país no era sostenible), no fue un documento firmado por el staff técnico ni tampoco aprobado por el Directorio Ejecutivo donde se sientan los países en definitiva. Esto podría haber sido causa de algún comentario en los pasillos del organismo. ¿Qué respaldo efectivo consiguió Argentina entonces del mundo en estos cinco meses?

Para Daniel Marx, ex secretario de Finanzas, las tres contraofertas que recibió el Gobierno resultan de “un arranque más efectivo de la negociación”.

Entre los datos positivos de estos cinco meses para facilitan la resolución de la deuda, figuran el pago de los intereses de la deuda (muestra de buena fe del Gobierno) y la reacción de los países al coronavirus que desató una baja en los precios de los principales activos. “Esto permite negociar mejor”, dice el economista Gabriel Rubinstein. “El respaldo del FMI es tal vez lo único que logró relevante pero tampoco hacen falta cinco meses para ello. Más vale tarde que nunca y el Gobierno tiene mejores chances de negociar hoy que en diciembre”. De todas maneras, Rubinstein concluye que “en esencia se perdió tiempo. Creo que no hubo una negociación de buena fe por parte de Guzmán. Hubo una oferta unilateral, no consensuada, porque lo que se presentó en abril es algo que se podría haber puesto sobre la mesa el 11 de diciembre”.

Para José Echague, economista y estratega de Consultatio Investments, un dato relevante que subraya en su último informe es que en estos cinco meses “si el Gobierno hubiese querido entrar en default, ya lo hubiese hecho”.

Quedan cinco días para que Argentina evite la zona de default. Desde mañana se acelerarán las negociaciones, como no pasó en estos cinco meses.