CORONAVIRUS. Chile cada vez peor, hospitales en colapso

La máxima autoridad sanitaria de Chile debió reconocer hoy que fallaron todas las predicciones que hizo al inicio de la pandemia cuando aseguraba que la cifra de pacientes conectados a ventilador mecánico no crecería a una velocidad mayor de 15 diarios.

Los hospitales están desbordados y la aflicción se ha apoderado de una parte del país, sobre todo en el Gran Santiago, que concentra más del 80% de infectados y víctimas fatales. “Lo que hemos aprendido duramente durante esta pandemia es que todos los ejercicios epidemiológicos, las fórmulas de proyección con las que yo mismo me seduje en enero, se han derrumbado como castillo de naipes”, admitió el imperturbable doctor Jaime Mañalich.

“La diversidad de modelos que se estaban usando tenían datos implícitos de una inexactitud demasiado grande como para poder predecir qué es lo que iba a ocurrir”, se excusó.

Hoy en La Moneda debió enfrentarse a una lluvia de preguntas y contrapreguntas que obligaron el ex director de la exclusiva Clínica Las Condes a dejar de apoyarse en anuncios sobre la llegada de ventiladores o que se ampliarán las camas de urgencia.

Hoy el sistema integrado de salud cuenta con 2.370 ventiladores, y la ocupación de camas UCI en la región Metropolitana es de 97%.

El ministro de Salud confesó hoy que el peor escenario “es 100 mil personas contagiadas y contagiantes en el mismo momento.

Ese es el escenario para el cual nos hemos preparado desde el principio”. Actualmente, acotó, los contagiados activos bordean los 50 mil.

La Escuela Salud Pública de la Universidad de Chile alertó que esta semana 13 de la pandemia será crítica luego que los infectados aumentaran 5,2 veces a o informado el 1 de mayo.

El Colegio Médico, a su vez, alertó que el 15% de los casos de covid-19 sigue saliendo a trabajar. Según los datos, se trata de personas que “no tienen una situación laboral que les permita quedarse en la casa” como la falta de acceso a licencias médicas.

Además, un 24,2% de quienes tienen sospecha clínica y un 43,6% de aquellas con síntomas van igual a su lugar de trabajo. Lo mismo ocurre cuando se trata de realizar trámites o compras. Un 17.9% de las personas con síntomas sospechosos de covid-19 utiliza el transporte público al menos una vez por semana.

El monitoreo se realizó a 39.885 personas a través de encuestas periódicas durante las últimas seis semanas y los resultados confirman que son los factores socioeconómicos los que más determinan el aislamiento. La información, al ser desagregada por nivel educacional, da cuenta de que las personas que tienen más estudios sale en menor proporción por motivos asociados al trabajo: entre aquellos con educación profesional, la cifra es menor a 15%, mientras que entre quienes tienen educación técnica o inferior se acerca más al 20%. “Eso se relaciona con tener más acceso a licencias médicas y a tener trabajos formales que te permitan efectivamente dejar de salir a trabajar cuando estás confirmado, entre otras cosas. Es la punta de un hilo que demuestra muchos problemas que están detrás de que sigamos teniendo tantos contagios”, explicó el académico de la Universidad de Chile, Cristóbal Cuadrado.

El informe entrega recomendaciones para mejorar el cumplimiento y la efectividad del aislamiento en el marco de la pandemia. La primera es “entregar un mensaje claro e inequívoco a la ciudadanía de que cualquier persona con síntomas o que haya tenido contacto con un caso probable debe aislarse y actuar como si tuviera covid-19”, debido a que se ha constatado que “las personas asintomáticas no diagnosticadas siguen saliendo a la calle”.

También sugiere “tomar medidas para disminuir el tiempo entre el inicio de síntomas y consulta”, para que se pueda “definir como caso probable a las personas de manera oportuna” y así trazar a sus contactos tempranamente. Además, se cataloga como “urgente” aumentar la oferta y el acceso a residencias sanitarias, ante “la evidente y creciente asociación entre hacinamiento y prevalencia de casos sospechosos”. Adicionalmente, propone dar subsidios directos a los hogares que “ven mermados sus ingresos por cumplir el aislamiento”, el que no puede ser inferior a 374 dólares mensuales. Por último, se resalta la importancia de “garantizar el acceso a licencias médicas para casos probables o confirmados, así como para los contactos estrechos”. Estas deben “extenderse por el tiempo que sea necesario”, “bastando la definición de caso probable” y “sin necesidad de una confirmación mediante PCR”.