Copa Davis: Argentina empieza a mostrar sus cartas con el trío de capitanes al mando

La Copa Davis vuelve a posar todas sus luces en el estadio Aldo Cantoni de San Juan. Todavía prepara su vistosa fachada para la serie que disputarán Argentina y Colombia desde el viernes, y entre algunos ruidos de construcción y algunos materiales que van y vienen, ambos equipos se ponen a punto para lo que alguna vez fue el repechaje para ascender al Grupo Mundial.
Ahora la serie representa sólo un duelo para determinar quién quedará mejor posicionado de cara a 2019. El ganador será preclasificado el año que viene, cuando debute el nuevo formato.
Gastón Gaudio, Guillermo Coria y Guillermo Cañas, el trío de capitanes, junto a Gustavo Marcaccio, el asesor técnico, desfilaron permanente para entrenar al equipo nacional. El primero en tomar la posta este miércoles fue Diego Schwartzman, el número nacional, que será primer singlista.
Fue Schwartzman quien arrancó la sesión de entrenamientos del mediodía, asistido por Coria, y luego se sumó el “Gato”, encargado de sentarse en la silla durante todo el fin de semana. “Es una experiencia nueva, está bueno y lo estoy disfrutando. Estoy contento con los chicos, los capitanes, el equipo. Siento algo que no sentía hace mucho, la sensación de la Copa Davis es especial”, le contó el “Gato” a los medios, entre ellos ámbito.com.
Aunque el bonaerense fue coach de algunos jugadores, nunca se decidió plenamente por entrenar. Pero como él mismo aclaró, ser capitán es una tarea diferente, especialmente por tratarse del elenco nacional. “Nada se compara con representar al país a cuando estás haciendo lo tuyo personal. Cuando jugás con la camiseta argentina es una sensación totalmente distinta”, expresa el campeón de Roland Garros 2004, visiblemente involucrado tanto en lo deportivo como en lo afectivo con su labor.
Schwartzman será el primer singlista y Guido Pella, que entrenó por la tarde junto a Román Burruchaga y todo el equipo técnico, quedará como número 2. Hace más de un año que el “Peque”, insertado entre los mejores tenistas del circuito y ante las ausencias de Juan Martín Del Potro y Leonardo Mayer, valuartes nacional, asumió el liderazgo de Argentina.
Su práctica de más de una hora lo mostró bien intenso, realizando trabajos específicos con Santiago de la Fuente, uno de los tres juniors que trajo el equipo nacional junto a Bautista Torres y Román Burruchaga.