Cómo la censura rusa de internet puede afectar a otros países

El creciente control de Rusia sobre el acceso a Internet de sus ciudadanos tiene implicaciones preocupantes para la libertad online de los Estados Unidos y otros países que comparten su estructura de red descentralizada, según explicó un nuevo estudio de la Universidad de Michigan. Las medidas que estaría utilizando el estado ruso podría ser copiadas por otros países interesados en limitar el acceso a sitios web privados.

El estudio fue publicado una semana después de la implementación de una nueva controversial ley de censura llamada Sovereign RUnetconsiderada como una de las leyes de internet más radicales del mundo por algunos expertos cibernéticos. Los investigadores dicen que sus hallazgos son particularmente preocupantes para Estados Unidos, donde la erosión de la neutralidad de la red ha dado a los proveedores de servicios de internet la capacidad de monitorear y controlar el tráfico de internet. Esa capacidad sería un primer paso clave para poder desplegar el tipo de censura que ahora se usa en Rusia en occidente.

“Si bien las investigaciones anteriores sobre censura se han centrado en gran medida como funcionan las redes altamente centralizadas como la de China, ahora tenemos más información sobre la censura en redes descentralizadas. Durante mucho tiempo se pensó que la censura a gran escala en redes descentralizadas con miles de ISP era prohibitivamente difícil” dicen los investigadores, quienes estudian con cautela el nuevo sistema del Kremlin.

La investigación es la primera en detallar como un estado que tiene una red descentralizada –con servidores privados que no son directamente regulados por el gobierno– puede ser implementada a nivel nacional. Esto desafía la noción de que el servicio descentralizado de internet puede evitar la censura a gran escala, parecida a la impuesta en Irán y China.

La Gran Muralla de Internet es el conjunto de legislaciones y sistemas tecnológicos que regulan Internet en China. (Shutterstock)

El estudio analizó siete años de datos recopilados de una combinación de monitores automáticos y activistas en el país, y analizó cómo Rusia logró imponer una fuerte censura sobre su infraestructura descentralizada que incluye más de 1,000 proveedores privados de servicios de Internet.

“Nuestra investigación detalla de los mecanismos subyacentes al control descentralizado de la información en Rusia muestra que tal censura a gran escala se puede lograr en redes descentralizadas a través de equipos de bajo costo.