Cómo es el nuevo paso internacional que une Argentina con Paraguay sobre la central Yacyretá

Conecta a las localidades de Ituzaingó (Corrientes) y Ayolas, en el departamento guaraní de Misiones.

La habilitación de un nuevo paso internacional entre Argentina y Paraguay permitirá descomprimir el tránsito sobre el puente internacional “San Roque González de Santa Cruz” y para algunos turistas representará un ahorro importante en costos, ya que no tendrán que llegar hasta Posadas para cruzar en auto al vecino país.

El nuevo paso une las localidades de Ituzaingó, en la provincia de Corrientes, con Ayolas, en el departamento de Misiones, Paraguay. Se trata de una ruta de 23 kilómetros que corre sobre el coronamiento de la central hidroeléctrica de Yacyretá y hasta ahora era de uso exclusivo del personal que opera la planta generadora de energía.

Durante más de dos décadas hubo una férrea oposición a habilitar el tránsito internacional sobre la represa. El principal argumento era la necesidad de resguardar la seguridad del lugar, pero a fines del año pasado el Gobierno encargó a los equipos técnicos de la Entidad Binacional Yacyretá rever esa prohibición.

Si bien la inauguración la realizaron este viernes al mediodía los presidentes Mauricio Macri y Mario Abdo Benítez, el tránsito recién se habilitó este sábado a las 9 de la mañana. El paso internacional estará habilitado todos los días entre las 9 y las 19 y sólo se permitirá el paso de vehículos livianos y ómnibus de hasta 24 pasajeros.

No podrán utilizar esa ruta motocicletas, camiones y ómnibus de gran porte; y tampoco se permitirá el acceso de ciclistas y peatones.

Los usuarios del paso internacional deberán pasar por un riguroso control con escáneres de última generación, el tránsito será supervisado con drones y habrá un grupo de intervención rápida para tareas de remolque o atención de vehículos que sufran algún desperfecto.

Utilizando el nuevo paso internacional, un viaje en automóvil desde la ciudad de Corrientes a Asunción se reduce en 292 kilómetros. Si el punto de partida es Santo Tomé y el destino la capital paraguaya, la reducción es de 110 kilómetros. Desde Buenos Aires la distancia es similar, pero la ventaja es que los turistas difícilmente se encuentren con congestionamientos en el tránsito, algo habitual en el puente Posadas-Encarnación.

Desde la Entidad Binacional Yacyretá admitieron que el tránsito podría interrumpirse o limitarse por cuestiones vinculadas a las tareas de mantenimiento sobre la presa. En los próximos meses deberán iniciarse las tareas para el aprovechamiento del agua que se escurre por el Brazo Aña Cuá. Allí se instalarán tres nuevas turbinas tipo Kaplan que podrán aportar otros 6.000 GWh por año al sistema eléctrico.

El proyecto para maquinizar el brazo secundario de Yacyretá implicará una inversión superior a los 300 millones de dólares y el plazo de ejecución de los trabajos será de cuatro años.