CHILE. Bachelet envía Nueva Constitución

La presidenta chilena, Michelle Bachelet, anunció esta noche por red de radio y televisión el envío al Parlamento el proyecto de Nueva Constitución que reemplaza el texto de 1980 promulgado bajo la dictadura (1973-1990).

 

“Quiero anunciarles que mañana (martes) enviaré al Congreso Nacional el proyecto de Nueva Constitución Política de la República, honrando el compromiso que asumí ante ustedes”, dijo Bachelet a cinco días de entregar el mando al presidente electo de derecha, Sebastián Piñera.

 

La mandataria explicó que “tenemos el deber de aspirar a más y no quedarnos con un cuerpo jurídico que no dice relación con nuestros tiempos y el futuro que todos queremos construir”.

 

La médica pediatra, que asumió por segunda vez el máximo cargo de la Nación el 11 de marzo de 2014 de manos del mismo Piñera, subrayó que “los motivos para dar forma a una nueva Carta Fundamental son claros”.

 

“Hoy tenemos un texto constitucional ilegítimo en su origen, con un conjunto de reformas válidas, pero sin coherencia con el resto de las disposiciones”, precisó.

 

De los principios que rigen el proyecto de nueva Carta Magna -que los partidos oficialistas dicen desconocer- detalló que “establece la inviolabilidad de la dignidad humana y el respeto y protección de los derechos humanos. Así de claro, corrigiendo una tremenda omisión del texto actual”.

 

Destacó también que el nuevo texto “se hace cargo de una deuda histórica: el reconocimiento constitucional de nuestros pueblos originarios, con sus derechos, su identidad y su cultura, y su legítima aspiración de tener una representación en el Congreso”.

 

Aclaró que “no se trata de partir de cero” y recordó que durante 2015 y 2016 se realizaron los cabildos ciudadanos en los que participaron 204 mil personas remarcando que es un texto que “ha nacido de la gente, como nunca antes ocurrió en la historia de Chile”.

 

Adelantó que el nuevo texto “se hace cargo de la desprotección de los derechos en que vive la mayoría de los chilenos”.

 

“Es un salto gigantesco que nos pone a la altura de los países más desarrollados del mundo”, señaló Bachelet.