Carmen Barbieri, entre el éxito teatral y el miedo a ir presa

Carmen Barbieri vive una temporada soñada en Mar del Plata, gracias al éxito de su revista, Nuevamente juntos, en la que vuelve a compartir cartel con Santiago Bal, a siete años de su separación, y con su hijo, Fede Bal, que además dirige el espectáculo. Junto a ellos además están Valeria Archimó, Micaela Viciconte, Bicho Gómez y Sol Pérez.
Pero en el medio de los festejos por las buenas repercusiones de la revista, la capocómica tiene un segundo compromiso que debe seguir cumpliendo y que, de algún modo, también es una condena: viajar una vez por semana a Buenos Aires para cumplir con las 400 horas de servicio en comedores comunitarios como probation.
La actriz había sido sentenciada a cuatro años de prisión en suspenso tras el juicio que le hizo una ex colaboradora, Natividad Díaz, por un cheque sin fondos mal cobrado y que se caratuló como estafa.
Y para poder llevar a cabo esa obligación, Carmen debió pedirle permiso a la Justicia, por segundo verano consecutivo, para que le permita hacer temporada teatral en Mar del Plata y viajar a Buenos Aires los lunes -único día de descanso de la compañía- para a seguir cumpliendo con la probation.
Carmen colabora en la fundación “El pobre de Asís” en donde cocina, lava platos, pela papas y sirve las mesas: “Gracias a Natividad Díaz que, por obligación, vengo a cumplir horas acá, donde come y vive gente. Me hubiera gustado hacerlo desde el corazón, pero por algo son las cosas. Lloro todo el tiempo. La primera vez que vine me puse a llorar por el hambre que tiene nuestro país y la pobreza, que es terrible. Hoy hasta bailamos y cantamos cumbia. Me dieron un amor maravilloso”, había dicho en ocasión de un móvil con Intrusos cuando empezó a realizar esta tarea, a fines de 2017.
Así es el verano de la artista. De un lado el éxito en las boleterías y el cariño de la gente en Mar del Plata. Por el otro, la obligación de viajar a Buenos Aires, en su único día libre, para cumplir con la Justicia con el miedo permanente de que -si no termina las horas exigidas- pueda terminar presa.