C√°ncer de mama y cuarentena: los chequeos preventivos cayeron hasta 70% y alertan por el crecimiento de los tumores

Los controles ginecol√≥gicos se redujeron hasta un 70% en todo el pa√≠s por la pandemia del coronavirus. Y, en la gran mayor√≠a de los casos, a las mujeres s√≥lo se les examinan los pechos cuando van a la consulta ginecol√≥gica. Pero el c√°ncer de mama nunca estuvo en cuarentena.

Es el tipo de c√°ncer que m√°s afecta a las mujeres, con m√°s de 18.000 casos y 5.600 muertes por a√Īo en el pa√≠s.

Los especialistas alertan sobre estos m√°s de cinco meses de falta de chequeos en un una afecci√≥n “no covid-19” tan frecuente en las argentinas. Las consecuencias pueden ser graves. Que no se les detecten los tumores mamarios a tiempo, primero, pero, tambi√©n, que los tumores sean m√°s grandes que lo habitual, en menos tiempo.

Hay que recordar, dicen, que muchas mujeres con esta enfermedad -al igual que con el coronavirus- son asintom√°ticas. Eso es un gran problema.

Hay distintos tipos de c√°ncer de mama. Pero, en general, un tumor tarda 2 a√Īos en hacerse palpable. Otros, crecen r√°pidamente, hasta en seis meses.

“La pandemia se extiende, la cuarentena tambi√©n (ahora, hasta el 20 de septiembre), y¬†las mujeres no se controlan. El c√°ncer de mama aumenta su frecuencia con la edad. Pero, aproximadamente, 1 de cada 8 mujeres van a sufrir c√°ncer de mama a lo largo de su vida. Desde la d√©cada del 70 tenemos una herramienta habitual para realizar controles: la¬†mamograf√≠a. Este estudio, de forma anual, demostr√≥ la disminuci√≥n en un 30% de la mortalidad por c√°ncer de mama”, subraya ¬†Marcia Oliva, jefa del Servicio de Diagn√≥stico Mamario del Sanatorio Otamendi.

Pero la mamograf√≠a -que suele hacerse por primera vez despu√©s de los 40 a√Īos o, antes, si tienen factores de riesgo- no es la √ļnica herramienta, ya que en las mamas m√°s densas, puede disminuir la sensibilidad. Por eso, tambi√©n son necesarias las ecograf√≠as mamarias. Otro estudio que muchas dejaron de hacerse y es el indicado para casi el 50% de la poblaci√≥n de mujeres. 

“Por supuesto, esto es para las mujeres asintom√°ticas. Las que tienen alg√ļn s√≠ntoma de enfermedad mamaria, no importa la edad que tengan, deben consultar. Pero, lamentablemente, en pandemia nuestras consultas disminuyeron much√≠simo. Casi un 70%”, detalla Oliva.

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“Esto nos asusta a los m√©dicos -dice-. Sabemos que el diagn√≥stico precoz es fundamental para este c√°ncer. Si se identifica a tiempo, la tasa de curaci√≥n es cercana al 100%. Si no, por supuesto que no. Adem√°s, en un diagn√≥stico tard√≠o la morbilidad asociada a los tratamientos aumenta”.

Entre el aislamiento obligatorio y los miedos de las pacientes a acudir a cl√≠nicas y hospitales para evitar contagios, marzo, abril y mayo fueron los meses m√°s bajos de consultas en el Otamendi y en otros centros privados de igual tama√Īo en el √Ārea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Natalia Kienast, ginec√≥loga y obstetra del CEMIC, confirma que all√≠ “s√≥lo se acerc√≥ el 30% de las mujeres que lo hacen todos los a√Īos”. En el Hospital Brit√°nico disminuyeron un 50% tanto las mamograf√≠as y como las ecograf√≠as mamarias.

“Estamos atendiendo un 40% menos de pacientes que antes, lo que lleva a que se diagnostiquen menos tumores mamarios en fases iniciales. Esto no significa que hay menos c√°ncer de mama, sino que una proporci√≥n de mujeres con c√°ncer asintom√°tico a√ļn no se han realizado los chequeos. Tampoco sabemos si esto luego va a tener un impacto en el tama√Īo de los tumores, ¬Ņser√°n m√°s grandes de lo habitual? O si la sobrevida de las mujeres se ver√° perjudicada producto de esta demora”, suma Ignacio McLean, director del Centro Mamario del Hospital Universitario Austral.

Esta semana se public√≥ una investigaci√≥n en el Journal of the American College of Surgeons que pudo comprobar esto,  detalla McLean. “Que los tumores se detectan en una etapa un poco m√°s avanzada, pero dado el corto tiempo (desde que por la pandemia dejaron de chequearse) no pueden determinar si esto tiene un impacto real en la sobrevida de las pacientes“.

En estos meses, adem√°s, pocas mujeres se sentaron en la cama, posaron un brazo sobre la cabeza y se realizaron el autoexamen de mamas.

“No es una pr√°ctica realizada de modo sistem√°tico. Inclusive, la forma en que lo realizan no obedece a una t√©cnica. Muchas refieren no hacerlo por ‘temor a encontrarse algo’¬†y prefieren que sea otro el que le anuncie un problema. Otras dicen que al ‘no poder interpretar correctamente‚ÄĚ’ lo que palpan, prefieren no hacerlo”, explica Juan Isetta, miembro de la Sociedad Argentina de Mastolog√≠a.

En el resto de las provincias, en la época prepandemia, las mujeres ya se controlaban menos que en Buenos Aires. Y la situación se agudizó ahora.

En Jujuy, ante la ca√≠da de consultas, se implement√≥ un sistema de turnos a trav√©s de la web del Ministerio de Salud provincial. Pero reci√©n en junio comenz√≥ la atenci√≥n con frecuencia. En el Sanatorio Allende de Nueva C√≥rdoba, el servicio de ginecolog√≠a alcanz√≥ en julio el 60% de trabajo respecto el a√Īo pasado en este √°rea. El jefe del Programa de C√°ncer de Mama y Cuello Uterino de Mendoza, Santiago Orrico, inform√≥ que “desde que comenz√≥ la cuarentena se suspendieron los controles preventivos, pero continuaron los procedimientos de diagn√≥stico que estaban en marcha”.

“Como con el coronavirus, tampoco hay vacuna para el c√°ncer de mama. Pero la prevenci√≥n son los chequeos anuales. Que no se hicieron”, cierra Oliva.

AS