Cáncer bucal: 3000 casos nuevos por año y el 85% se diagnostica en fase avanzada

El cáncer bucal es menos conocido que otros tipos de tumores por la población en general, pero su tasa de mortalidad es más alta que la de varios, debido a que en el 85% de los casos es detectado en etapas avanzadas, cuando las chances de éxito del tratamiento son menores. Un simple chequeo realizado por un odontólogo e incluso el autoexamen en busca de anomalías son herramientas eficaces para “agarrar a tiempo” a esta enfermedad cuyos principales factores de riesgo son el cigarrillo, el alcohol y la infección por VPH vinculada al sexo oral sin protección, pero en la que la desinformación también hace su parte.
“Buscamos que la población sepa que existe el cáncer bucal y que es prevenible”, afirma Javier Canzani, director nacional de Salud Bucodental para explicar por qué cada 5 de diciembre se conmemora el Día Nacional de Lucha contra el Cáncer Bucal, establecido por decreto en 2016. En ese marco, mañana habrá acciones destinadas a visibilizarlo. En el Obelisco (Roque Sáenz Peña y Cerrito), de 9 a 16, se realizarán exámenes odontológicos gratuitos de detección de patologías estomatológicas, se concientizará sobre medidas de prevención y se repartirán cepillos y pastas dentales en el trailer que instalará la Universidad de Buenos Aires, coorganizadora de la jornada. También habrá actividades en las provincias de Salta, Santa Fe, Mendoza, Río Negro, Neuquén, Corrientes, La Pampa y San Juan.
Cada año se detectan en Argentina 3.000 nuevos casos de cáncer bucal. En el mismo período provoca la muerte a entre 800 y 1.000 personas (aproximadamente dos por día). Representa el 4% de la incidencia de todos los tipos de cáncer y es el más frecuente entre los de cabeza y cuello (el 44% ocurren en la boca; seguidos por los que se localizan en la laringe, 33%; y la faringe, 23%). Suele presentarse a partir de los 40 años.
Más allá de la predisposición genética, en el desarrollo del cáncer bucal los hábitos y el estilo de vida juegan un papel central. “El tabaco, el alcohol y el virus de papiloma humano (VPH) son sus principales causas. También el consumo de bebidas calientes, el trauma crónico sobre determinados tejidos blandos bucales por dientes en mal estado o prótesis incorrectas, la mala higiene oral y la exposición solar desmedida, sobre todo en el labio inferior”, enumera a Clarín Ricardo Sforza, coordinador del Programa Nacional de Cáncer Bucal (PRONACABU).
Evitar esos factores de riesgo es clave para la prevención primaria. Pero dos condiciones favorecen la secundaria, es decir, el diagnóstico precoz: la boca tiene una sensibilidad especial (cualquier alteración suele percibirse) y está expuesta a la observación directa. “La mejor conducta que podemos asumir para prevenir este cáncer, además de alejarnos de sus factores de riesgo, es realizar visitas periódicas al odontólogo, quien está capacitado para reconocer tempranamente los cambios que puedan conducir a su formación. También es útil el autoexamen de la mucosa oral en busca de cambios de coloración, bultos, deformidades y atender a síntomas como dolor, ardor, sangrado, asperezas, e induraciones [endurecimiento o espesamiento de un tejido]”.