BREXIT. Johnson y Europa, a un paso de la ruptura

Un acuerdo con la Unión Europea sobre el Brexit es “enormemente improbable” sobra la base del plan de Boris Johnson, le dijo la canciller alemana Angela Merkel por teléfono al propio premier británico.

 

Según una fuente anónima de Downing Street, citada por la BBC, Merkel puso la condición de dejar a Irlanda del Norte en la unión aduanera, algo inaceptable para Londres. El laborismo sin embargo denunció la filtración como “un cínico intento de sabotear las negociaciones”.

 

La fuente británica incluso atribuyó a la canciller alemana la amenaza de un “veto” contra la salida del Reino Unido de la unión aduanera si la decisión de Londres involucra a Belfast, ya que podría ser considerada penalizante para Dublín e incompatible con los acuerdos de paz irlandeses del Viernes Santo.

 

La actitud desencadenó la ira de la líder unionista norirlandesa del DUP Arlene Foster, para quien el enfoque de Berlín estaría “más allá de la locura”.

 

Por su parte, el vocero del gobierno alemán, Steffen Seibert, se limitó a confirmar que hubo un llamado entre Merkel y Johnson pero no quiso dar detalles sobre “coloquios reservados”.

 

Hoy, asimismo, el presidente del Europarlamento, David Sassoli, se reunió con el premier Johnson en Londres y manifestó su decepción. “Vine aquí confiado en escuchar propuestas en condiciones de llevar adelante negociaciones sobre el Brexit; sin embargo, debo admitir que no hubo progresos”, declaró Sassoli.

 

“Como saben, un acuerdo requiere un voto positivo de ratificación, no sólo de la Cámara de los Comunes, sino también del del Parlamento Europeo. Por lo tanto, es importante que el Reino Unido y el primer ministro también escuchen la voz del Parlamento Europeo”, aseguró. Mientras tanto, el presidente del Consejo de la Unión Europea, Donald Tusk, acusó a Johnson en un tuit de jugar a un “estúpido pasarse la pelota” sobre el Brexit.

 

La cuestión “no es quién gana” sino “el futuro de Europa y el Reino Unido así como la seguridad y los intereses de nuestro pueblo”, escribió Tusk. “No quieres un acuerdo, no quieres una extensión, no quieres una revocación, ¿quo vadis?”, se preguntó.

 

“Lo que está en juego no es un estúpido cruce de acusaciones. Está en juego el futuro de Europa y de Reino Unido, así como la seguridad e intereses de nuestra población”, dijo, enfático, Tusk. Entretanto, una fuente gubernamental británica dijo que hasta ahora la Unión Europea “no se movió un centímetro” y la ruptura de las negociaciones sobre el Brexit ya podría ser cuestión de días.

 

Johnson, a su vez reiteró, que prefiere un acuerdo a un “no deal”, pero se dijo “confiado” en el hecho de que el país esté listo también para el hipotético escenario de un corte neto.

 

Ayer, un juez del Tribunal de Sesión escocés rechazó una instancia de activistas y políticos a favor de la permanencia de Gran Bretaña en la Unión Europea y afirmó que no se intimará al premier británico Boris Johnson para que pida una postergación del Brexit más allá del 31 de octubre, si en dos semanas no consigue un acuerdo.

 

El veredicto fue emitido por el juez Paul Cullen, lord Pentland. La intimación no se consideró necesaria en esta fase en parte también porque los abogados del gobierno, según elementos que trascendieron al margen de las audiencias, afirmaron su voluntad de respetar la ley contra el “no deal”.