Aumento en puerta – En octubre sube un impuesto y provocaría un alza en los combustibles

Los combustibles aumentaron el viernes pasado. Y podrían volver a subir en 10 días. A partir del 1° de octubre, entrará en vigencia una actualización en los impuestos que pagan los petroleras. Según un cálculo de Energy Consilium (la consultora encabezada por el ex ministro de Energía Juan José Aranguren), el incremento podría llegar hasta el 3,3% en el precio de las naftas.

Nafta y gasoil pagan impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC). La actualización de esos tributos es trimestral. A través de un decreto, el Poder Ejecutivo postergó la aplicación de los incrementos que debió realizar por el primer trimestre y el segundo trimestre. Todo quedó pendiente para el próximo 1° de octubre.

A menos que el Gobierno tome una decisión contraria en los próximos días, el despacho de combustibles se encarecerá. Debido a la postergación -que viene del decreto 488/2020-, el ICL y el IDC deberían tener un incremento de 13,6% para cumplir con lo establecido en la ley 27.430 y su Decreto Reglamentario 501/2018″, detalla el trabajo de Consilium.

Las petroleras también pueden absorber la suba impositiva. Pero nadie cree que YPF tome esa decisión. La empresa viene de anotar una pérdida récord en el segundo trimestre y necesita subir más los precios.

El litro de nafta promedio de YPF quedó en $ 59,49 en la ciudad de Buenos Aires, mientras que gasoil se despacha a $ 55,56. Para poder reflejar el 13,6% de aumento en sus impuestos, las compañías deberían actualizar los precios en un 3,3% para la nafta y 2,3% para el gasoil, según el calculo de Consilium. En una petrolera consultada manejaban números similares.

Los montos de Ios impuestos (ICL e IDC) se actualizan en base a trimestre, sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC), del INDEC.

“En ese contexto (…) el Poder Ejecutivo postergó en reiteradas ocasiones la actualización correspondiente, sobrepasando las facultades establecidas en la ley (que establece el mecanismo de funcionamiento de esos tributos)”, esgrime Consilium.

De todas formas, el Gobierno puede aumentar hasta un 25% y bajar hasta un 10% las alícuotas del impuesto a los combustibles líquidos, en función de la situación económica. También puede “
aumentar hasta en un 25% los montos del IDC cuando así lo aconsejen las políticas en materia ambiental y/o energética”, según describe Consilium.

La idea de ir modificando las alícuotas fue para atenuar potenciales subas (o bajas) en la cotización del petróleo crudo y que eso impacte en el precio de los combustibles. En el contexto actual (del barril a menos de US$ 45), es improbable que se haga uso de esas facultades.

Con los aumentos antes descriptos, la recaudación mejoraría en $ 2.300 millones mensuales. Consilium calculó ese número con los volúmenes de venta de gasoil y nafta estimados para el tercer trimestre. Sin embargo, el trimestre de aplicación (octubre-diciembre) podría ser de mayores despachos por menores restricciones sanitarias.

Sergio Affronti, CEO de YPF, dijo que tiene un “un objetivo de precios a alcanzar a diciembre de este año”, aunque no especificó el número en particular.