Atendía un comedor en medio del COVID -19: cómo era la nueva vida en México de Natacha Durán, la ex conductora de El Garage qué murió trágicamente

En diálogo con Teleshow, sus amigos y compañeros de trabajo recordaron a la actriz española que se hizo famosa en la Argentina

“Solidaria”, “Buena amiga”, “Amorosa”, son algunas de las palabras que repiten constantemente los amigos de Natacha Durán a la hora de recordarla. La ex “chica Sofovich” y conductora de El Garage que murió de manera trágica el lunes, estaba viviendo desde hacía seis años en México. Alejada de los medios, trabajaba en el área de Cultura de Playa del Carmen y llevaba adelante su vocación solidaria, incluso exponiéndose físicamente en medio de la pandemia.

Nat, como le decían sus conocidos, trabajaba desde hacía un año y medio en el Instituto Municipal de la Cultura y las Artes de Solidaridad de Playa del Carmen donde coordinaba diferentes proyectos, muchos de ellos tenían como objetivo conectar la comunidad artística con posibles fuentes de trabajo. En ese marco además, conducía varios de los eventos que realizaban y en algunos hasta cantaba.

“Siempre estaba preocupada por la gente y la comunidad la amaba, también se sumaba a programas para la tercera edad y hacía que la gente fuera a la plaza a cantar con ella. Con esto de la pandemia estuvo organizando proyectos para que a los artistas le llegaran alimentos”, contó Zeydi Zeveriano, jefa de la actriz, pero también una de sus mejores amigas en los últimos tiempos.

Su compañera aún no le encuentra sentido a la noticia. Desde que se enteró la partida de Natacha que no duerme y no para de llorar, por eso se le hace un nudo en la garganta que le hace imposible hablar a la hora de definirla y recordarla como amiga y persona.

Luis Ernesto López Vargas, director general del IMCAS no dudó a la hora de elegir las palabras: “Solidaria, todo el tiempo quería estar ayudando y le preocupaba mucho la gente vulnerable, sufría si alguien no tenía para comer. Le ganaba el corazón, siempre que tenía oportunidad buscaba cómo ayudar”.

Incluso contó que desde que comenzó la cuarentena en México para frenar el avance del coronavirus, lejos de quedarse de brazos cruzados en su casa para no exponerse, Natacha decidió salir a las calles y ayudar. Al igual que lo que ocurrió en la Argentina, el aislamiento hizo que muchas familias se quedaran sin ingresos, por eso junto con otras personas, Durán abrió seis comedores comunitarios.

“Todos los días le daba de comer a la gente. Además conseguía cosas que pudiera vender para comprar comida. Mucha gente la conoció en este último tiempo por eso y está sorprendida con la noticia”, dijo López Vargas y aclaró que aunque sabía que salir y estar en contacto con la gente era exponerse ante un posible riesgo, ella nunca dudó.

A pesar de que vivía en frente de la casa de su mamá, en el mismo edificio, hacía semanas que ellas no mantenían contacto físico, sino que “se saludaban de lejos”. Justamente para evitar un posible contagio en caso de tener algo, ya que su mamá por su edad es una paciente de riesgo.

“Pero es que no quería estar quieta”, agregó su amigo que la definió como “una chava muy linda, agradecida con todo el mundo, atenta con su equipo y su gente” y dijo que solo podía decir de ella “puras cosas bonitas”.

A pesar de haber sido famosa, ella mantenía en México el bajo perfil y solo compartía cosas de su pasado con la gente muy cercana. Recién después de un tiempo y de tener confianza, le contó a sus compañeros de trabajo que había tenido una carrera artística en España y en la Argentina: “Pero ella vivía el momento, no era nostálgica”.

Su mamá Meneka de ochenta años y Durán se instalaron hace seis años en Playa del Carmen. Aunque vivieron en varios lugares del mundo, incluidos los Estados Unidos, este viaje había tenido un objetivo diferente y no tenía que ver con buscar nuevos horizontes laborales, sino con cuestiones de salud.

La altura y el mar que encontraron en México ayudaron a mejorar notablemente la calidad de vida de Meneka. Madre e hija iban caminando a diario a la la costa. “Su vida era atender a su mamá, su trabajo y sus amigos”, agregó el director del IMCAS.

Hasta días antes de su inesperada partida sus conocidos la vieron “muy bien”, incluso estuvo trabajando hasta último momento. Es por eso que su entorno desmintió de inmediato las versiones que hablaban de un posible cuadro de coronavirus. Shiva, un amigo que reside en la Argentina confirmó a Teleshow que la artista se resbaló al ingresar a la bañera y se golpeó la cabeza, lo que produjo su muerte.

Su partida fue inesperada y aunque parezca injusta, sus seres queridos intentarán recordarla con una sonrisa, porque así lo hubiera querido ella. “Solidaria, muy buena amiga, amorosa, talentosa, humilde, todo lo bueno que te puedas encontrar. Es de esa gente que nada más despierta buena onda”, dijo López Vargas y cerró: “Le tocaba irse porque lo planeó así antes de venir a la Tierra y se va cuando cumplió su compromiso y misión. No creo que sea un castigo, es un momento difícil para la humanidad, seguro necesitan luz allí arriba”.