AMENAZA. Putin prepara su súper misil para fin de año

El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió que el súper misil Sarmat entrará en operaciones este año, mientras crecen las amenazas rusas a Lituana por Kaliningrado. “No hay ejército en el mundo más eficiente que el ruso”, aseguró Putin, y añadió la necesidad de trabajar para que sea aún más fuerte.

Por ese motivo, entre los próximos pasos estará el despliegue a finales de año en Siberia central del nuevo Sarmat ICBM, capaz de transportar sus múltiples ojivas nucleares por todos los rincones del mundo.

A medida que aumentan las tensiones por una nueva disputa con Occidente por el bloqueo del enclave ruso de Kaliningrado, Putin apela al orgullo del poder ruso y advierte que Moscú está lista para defenderse de cualquier ataque externo.

La ocasión fue un discurso pronunciado en el Kremlin a los graduados de las academias militares del país, durante el cual el líder comenzó rindiendo homenaje a los oficiales y soldados que participan en la llamada “operación militar especial” en Ucrania.

Se trata de “verdaderos héroes”, aseguró Putin, y también los definió como “nietos y bisnietos de los héroes de la Gran Guerra Patria” contra los invasores nazis.

Y el “enorme y genuino apoyo popular” del que gozan es lo que “hace de Rusia una potencia grande e indestructible”, añadió.

Para alimentar aún más el espíritu nacionalista que se alimenta de las empresas del pasado, no podía haber mejor ocasión que el caso de Kaliningrado, con el bloqueo impuesto por Lituania, en cumplimiento de las sanciones de la UE, al tránsito de parte de los productos transportados desde Moscú hasta esa región rusa, apretada entre los territorios de la OTAN de Lituania y Polonia.

Así, Vilna anunció la interrupción del transporte de una serie de productos prohibidos por las medidas restrictivas de la Unión Europea: entre estos, materiales ferrosos y de construcción, electrodomésticos, automóviles y sus repuestos, así como diversos artículos de lujo, entre ellos caviar, puros y caballos.

La primera ministra lituana, Ingrida Simonyte, negó que Vilna esté implementando un “bloqueo” de Kaliningrado y destacó que todos los demás productos no sancionados por la UE pueden seguir pasando.

Pero esas declaraciones no fueron suficientes para apaciguar la ira del Kremlin, que envió al halcón Nikolai Petrushev a Kaliningrado.

La respuesta rusa se está redactando y tendrá “un grave impacto negativo en la población de Lituania”, fue la advertencia emitida por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional.

Mientras, en Moscú, la cancillería convocó al embajador de la Unión Europea, Markus Ederer, para pedir el levantamiento “inmediato” de las medidas restrictivas sobre el enclave.