AFGANISTAN. Al menos 1.000 muertos por terremoto

Afganistán nuevamente de rodillas, preso de la emergencia desencadenada por un potente terremoto que -según el último balance, que parece no obstante destinado a agravarse- provocó al menos 1.000 muertos y 1.500 heridos.

Es una carrera contra el tiempo para los socorristas, pero la alarma se inició inmediatamente por una previsible escalada de la emergencia alimentaria en un país ya en riesgo, con muchas áreas mucho más allá del umbral de la pobreza.

La zona más afectada por el sismo es la parte oriental del país, en particular las provincias de Paktika y Khost. Imágenes provenientes del área de Paktika muestran los desmoronamientos y los graves daños causados a las casas.

El terremoto devastó la zona vecina a la frontera con Pakistán y fue advertido en el corazón de la noche: con una magnitud de 5,9 se propagó a 10 kilómetros de profundidad, según el Instituto de monitoreo geológico estadounidense USGS.

De algunas indicaciones resulta además que fue percibido hasta en la capital Kabul y en la del vecino Pakistán, Islamabad.

Es el sismo que provocó más víctimas en los últimos veinte años en Afganistán y para el régimen de los talibanes, que tomaron el poder el año pasado, constituye un enorme desafío: la emergencia se agrega a la crisis económica que fue agravándose después del establecimiento del gobierno encabezado por el gobierno islámico.

La primera parte de la jornada fue marcada por el conteo de las víctimas: el balance fue rápidamente agravándose con el curso de las horas, hasta la dramática constatación de los responsables locales en Paktika: “Se están excavando fosas tras fosas” para colocar a las víctimas, “hay personas aún atrapadas entre los escombros”.

Y esto también por el movimiento telúrico afectó una zona ya vulnerable por las fuertes lluvias. Los testimonios recogidos son dramáticos: “Fue horrible -narró Arup Khan, de 22 años, internado en el hospital de Sharan, capital de la provincia de Pakitka-. Hubo gritos por todas partes. Los niños y mi familia estaban bajo el fango”.

Según un enviado de la ONU son unas 2.000 las casas destruidas. El último gravísimo terremoto que azotó a Afganistán -de magnitud 7,5 – data de 2015, cuando fueron en total 380 las víctimas entre Afganistán y Pakistán.