Acuerdo UE-Mercosur abre grandes perspectivas para el trigo y derivados

El nuevo escenario internacional a partir de la firma del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur abre posibilidades para algunos sectores estratégicos dentro de la economía nacional y el sector agroindustrial es uno de ellos, consignó un trabajo desarrollado por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca.

En particular, en la etapa industrial posterior a la producción primaria de trigo donde los molinos harineros representan un eslabón determinante en la generación de valor dentro de esta cadena.

A nivel nacional existen cerca de 180 molinos harineros que durante el año 2018 produjeron en total 4,3 millones de toneladas, de las cuales se exportaron 614 mil, consignó el informe que fue publciado por “La Nueva”, el diario bahiense.

Para producir este volumen de harina se requirió aproximadamente unos 5,7 millones de toneladas de trigo.

Esto permitió un consumo per cápita de 82 kilos por habitante para el mismo periodo, reflejando una reducción del 8% respecto al año 2015. Evolución contraria evidenció la exportación de harina con un crecimiento superior al 20% en el mismo periodo.

En promedio, durante ese mismo periodo, el mercado externo significó un 15 % de la producción total de harina, cifra que en años previos era del 10%.

El sector primario durante los últimos años refleja una tendencia positiva en la producción de trigo, principal materia prima del sector molinero.

La variación alcanza una cifra significativa al comparar los mismos años considerados precedentemente, superando el 70%.

En la campaña correspondiente al año 2018 se alcanzó una cantidad record con 19,5 millones de toneladas de trigo determinando un elevado saldo exportable o materia prima para ser procesada a nivel interno y generar productos con un mayor nivel de procesamiento.

A nivel local existen plantas industriales que producen harina de trigo 000, 0000 y sémolas de trigo candeal.

Además de los productos mencionados anteriormente, del proceso industrial se obtiene afrechillo de trigo como subproducto principal y el mismo es comercializado mayoritariamente al mercado interno.

La industria molinera local se abastece de trigo de muy buena calidad en términos de proteína. Por esta razón la disponibilidad de trigo para la elaboración de harinas y sémolas de alta calidad industrial, constituye una de las principales ventajas competitivas del sector a nivel local y lo posiciona en un lugar privilegiado a nivel nacional.

Otro eslabón de la cadena lo componen las empresas referentes de la industria fideera a nivel local, las que producen distintas variedades de fideos secos.

El desafío de la cadena es lograr aprovechar las ventajas de disponer de la principal materia prima necesaria para la producción de harinas, pastas secas (fideos) y galletitas.

La región del sudoeste bonaerense (SOB) tiene en tal sentido un gran potencial dado su ubicación estratégica por cercanía a un puerto que posee todas las condiciones que permiten el acceso a los principales mercados a través del flete marítimo.

El sector que procesa el trigo de excelente calidad que se produce a nivel regional posee la capacidad, el know how y el capital físico para aprovechar este contexto favorable que les permitiría agregar valor a la materia prima disponible en cantidad y calidad suficiente.

En síntesis, la región se caracteriza por ser una de las más importantes en términos de producción de trigo, situación que posiciona al sector analizado en una situación privilegiada desde el punto de vista de la disponibilidad de materia prima.

Actualmente este producto alcanza en términos históricos niveles de producción record por lo que se presenta una oportunidad favorable para el sector industrial.