Hablemos de Bullying, aclarando conceptos y derribando mitos

Licenciada en Psicología, Especialista en Docencia Universitaria, Lic. Sandra Godoy, palabra autorizada para comentarnos acerca de esta temática.

0
119

¿Qué es el Bullying?

Se trata de una situación de agresión y violencia sistemática que se da entre personas, principalmente entre niños y adolescentes, ya que en el ámbito de los adultos, en el ámbito laboral se habla de otro concepto que es “mobbing”. Cuando hablamos de bullying hablamos de violencia sistemática, generalmente en el ámbito escolar, pero también se puede dar en el club, u otra actividad que realicen nuestros niños.

¿Cómo detectarlo?

Cómo identificarlo, generalmente partimos de que hay un agresor, un niño que identifica a otro como víctima y empieza el acoso sistemático. Insultos, apodos, pequeños golpes, empujones. Esconderle las cosas dentro del aula, ponerlo en ridículo frente a sus otros compañeros, frente a la maestra. Este agresor no actúa solo. Otra característica  del bullying es que el agresor no actúa solo, busca a otros compañeros que lo acompañen. Busca respaldo.

¿Por qué se da este cambio si siempre existió el acoso o las bromas escolares?

Antes ya había agresiones, apodos, insultos, la diferencia es primero que los chicos pueden contar, antes lo vivíamos como un juego y generalmente terminaba ahí, no había sistematicidad u otros que apoyaran esa agresión. El bullying hoy lo entendemos como algo sistemático que se da a lo largo de un tiempo considerado, y si no se pide ayuda puede tener consecuencias muy graves, hasta incluso fatales.

El bullying no es un juego, no es “cosas de chicos” es una agresión. A veces los adultos minimizamos, existen situaciones que naturalizamos y no damos cuenta que algo más está ocurriendo. No podemos ver como costumbre naturalizada a niños agrediéndose, lastimándose. Es momento de empezar a deconstruir esas prácticas que vemos como “juego”.

Lo más fácil es verlo como un juego a decir, debo enseñarle a mi hijo o tratar con los chicos del colegio esto, para que tengan otras conductas, más saludables, más positivas, más respetuosas, mas empáticas.

De un tiempo a esta parte, ¿se han hecho más frecuentes las consultas sobre casos de acoso escolar? O resulta más bien un tema que mediáticamente se ha puesto de moda?

Primero creo que tenemos que aclarar en qué circunstancias se usa la palabra bullying, como muchos otros conceptos, a veces los usamos descontextualizados, por ejemplo, un niño que no quiere jugar con otro no es bullying, distinto es si no quiere jugar y comienza a poner ideas en los otros compañeritos para que tampoco jueguen con el niño, donde podría comenzar una cadena de bullying. Entonces primero hay que tener en cuenta si se trata de una situación de bullying o no. Y no es solo mediático sino que es una realidad, es muy alarmante y está presente, incluso a veces por ser tan mediática no la vemos, no la percibimos. Porque existen conductas que naturalizamos y consideramos normales.

Está de moda decir “los chicos vienen con un chip” y en realidad son conductas a las que no vamos poniendo freno. Los niños no se ponen freno, ahí es donde tiene que aparecer el adulto responsable, los tutores, los padres, los docentes que tienen que poner un límite al niño y explicar, enseñar qué conductas están bien, cuales están mal. Cuáles son sus derechos, donde terminan éstos, etc. Con respecto a las consultas, generalmente nunca es por bullying directamente sino que llegan por otros síntomas, que traen aparejado el bullying.

Ser víctima de bullying tiene sus consecuencias: dificultades para conciliar el sueño, bajo rendimiento escolar, de repente el niño tenía buen desempeño escolar y comienza a disminuir el mismo de un dia para otro, no quiere ir al colegio, puede manifestar incontinencia urinaria, pesadillas, se pueden volver más agresivos, o dañarse a sí mismos, “cutting” (cortarse), no querer comer, hasta tener pensamientos de muerte o ideas suicidas. Las consultas llegan así, después nosotros trabajamos en consultorio con el paciente vamos haciendo la investigación más a fondo para descubrir lo que hay detrás. Y a veces nos encontramos con un grupo de chicos que lo está lastimando, aislando, dañando psicológicamente, bajando su autoestima, su seguridad en si mismo.

¿Quiénes serían las poblaciones en riesgo? ¿A qué edades afecta la problemática?

Los que acuden a consulta son de todas las edades. Desde pequeños a adultos, pero en el caso de los adultos el acoso lleva otra denominación. En el caso de la primaria y secundaria, desde los seis (6) años hasta los dieciocho (18) más o menos hablamos de bullying.

¿Qué podemos hacer para enfrentar y brindar ayuda a quienes padecen de bullying? Para no quedar como simples espectadores de la situación.

Ante todo, validar la palabra del niño, la persona que nos está contando y confiando la situación. Es una situación muy traumática para él o ella. Es probable que lo cuente una o dos veces como mucho. Sobre todo si no hay un adulto detrás responsable que lo escuche, valide su palabra, le crea.

Brindar, Crear un ambiente de confianza donde pueda explicar lo que le está pasando y dar seguridad. Después consultarlo con directivos o profesores para después acudir -si se desea- a la consulta con un profesional para poder ayudarlo a superarlo. Para que recupere lo que el grupo le quitó que es su seguridad en sí mismo, su autoestima, su confianza.

La idea es que como sociedad podamos empezar a cambiar determinadas prácticas que hemos naturalizado para poder vivir mejor.