Con “demoras” en el escrutinio, situación que hizo que la ex Presidenta demorara más de lo esperado para su aparición y discurso, su palabra respecto a los resultados, finalmente parece achicarse la brecha que los diferencia y la “pelea” fue por el primer lugar, no por el segundo.
Teniendo como uno de los grandes “perdedores” de la jornada podemos hacer referencia a las encuestas que vuelven a estar en tela de juicio debido a sus fallidos.
La otra cuestión es tener a Cambiemos inesperadamente como una fuerza en aparente crecimiento a nivel nacional, mientras el peronismo se ve desdibujado con ese avance.
Finalmente hubo buena convocatoria para estas elecciones primarias, los electores decidieron asistir, aunque no está claro si se sabe a ciencia cierta qué significa esta elección, la selección de candidatos para la verdadera contienda definitoria de cargos de octubre.
Después de tener resultados muy favorables al cierre y al momento de la conferencia de prensa del Primer Mandatario argentino, pasada la medianoche la “brecha” fue acercándose y el resultado no parecía tan increíble como en un primer momento.
Cristina Fernandez hizo una buena elección, pero no le alcanza para aglutinar a la tropa peronista detrás de su figura. Da la impresión que mostró su techo y con este difícilmente pueda plantear un futuro político distinto al de Senadora Nacional donde seguramente la tendremos post octubre. Atentos, solo por ahora, todo siempre puede “cambiar”.
Con la acusación de parte, de su “vocero” Leopoldo Moreau llegaron a decir que el oficialismo había “secuestrado” los votos para no mostrar verdaderos resultados. Aseguran (aun por estas horas) que fue ella quien ganó en la Provincia de Buenos Aires.
Los resultados tardíos la hicieron hablar recién cerca de las 4 am denunciando la “bochornosa situación” de no tener los numero claros a ese momento.
Lo objetivo, es que siempre ha habido manipulación de datos. Si este gobierno lo hizo no es más que más de lo mismo. Estas elecciones –apenas primarias- mantuvieron en vilo a buena parte de la sociedad esperando resultados. El voto a voto cuenta porque uno a uno define al legislador. Uno a uno hace la diferencia. La tensión social demostró una vez más la grieta con vida que nos divide políticamente, nos enfrenta ideológicamente. Cristina parece mostrar el ocaso de su carrera.
Tenemos una fuerza (Cambiemos) con una demostración de crecimiento nacional insospechada, sorprendente. Gana por la ventaja comparativa, pero crece. Mientras los partidos políticos de más trayectoria no encuentran el norte, pierden líder, no se unen ni organizan.
Hay casos de especial atención, de históricas victorias peronistas que terminaron en derrotas realmente sorprendentes, como San Luis. Mientras en otras se mantuvo la tendencia del voto histórico sin mayores sobresaltos.
Habrá que esperar a octubre para ver el panorama de la reorganización de fuerzas como queda efectivamente estructurado. Por ahora, Cambiemos puede decir, sin temor a equivocarse, que la estrategia de exaltar la grieta les volvió a dar buenos resultados.


