“Estamos conmocionados por este nuevo crimen que forma parte de la reciente escalada de agresiones a nuestros colegas periodistas, cuya valentía admiramos profundamente”, señaló un comunicado suscrito por 186 periodistas de 69 medios extranjeros acreditados en México.
La gota que derramó el vaso y detonó un “¡Ya basta¡” de los periodistas en México fue el asesinato del fundador del semanario Ríodoce, del estado norteño de Sinaloa, que recibió 12 disparos de armas de alto poder cuando salía de la sede de este órgano informativo la semana pasada.
“Creemos que un efectivo acceso a la justicia es fundamental para frenar las agresiones y garantizar el ejercicio del periodismo en condiciones de seguridad y libertad”, señalaron los corresponsales en este pronunciamiento.
Los periodistas extranjeros pidieron al gobierno “un compromiso real y decidido contra la impunidad y por la protección de los periodistas” y le tomaron la palabra al presidente Enrique Peña Nieto, quien anunció tras la muerte de Valdez “medidas extraordinarias” para frenar esta espiral.
“La protección de los periodistas es indispensable para convertir el asesinato de Javier Valdez en un parteaguas que ponga fin a las agresiones contra la prensa, baluarte fundamental de cualquier democracia”, afirmó la declaración.
Solo en este año suman 6 asesinatos de trabajadores de los medios informativos, cuatro de ellos en el último mes y medio, y en 2016 fueron victimados otros 11, mientras desde el 2000 suman 105, según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El fin de semana también la jerarquía católica se sumó a la ola de condenas por este asesinato y el de otros periodistas mexicanos en fecha reciente.



