El valor de la palabra
Era necesario que el Presidente saliera a hablar y así lo hizo. Si bien no fue una conferencia de prensa, no aceptó preguntas porque las condiciones no estaban dadas para ello ya que fue en el ámbito del anuncio del envío de una “Ley de Acceso a la Información Pública”. Aunque los presentes esperaban se refiriera al caso que lo mantiene en boca de todos.
Para ser puntillosos el Primer mandatario estaba acentuadamente intentando utilizar las palabras justas, en términos jurídicos de la Ley que lanzaba como proyecto y respecto a su nombramiento en los Panamá Papers y por momentos se lo sintió pisando tierra desconocida, tenso, incluso alegó su condición de ingeniero con lo cual de alguna manera se excusaba por no tener certeza con los conceptos.
Fue un discurso aceptable. Escueto, concreto. Lleno de las palabras que se tenían que decir, que se querían escuchar.
Habló de su situación en cuanto a los documentos de Panamá y dijo que estaba muy tranquilo y en cumplimiento de la Ley, dispuesto a demostrar sus dichos tras la consecución de una “Declaración de Certeza” ante un juez civil, para demostrar con ella que no hubo “omisión maliciosa” en su declaración jurada de 2007. Aquella Declaración constituye un mecanismo procesal mediante el cual se verifica que el señalado no tiene nada que ver con esa empresa en la cual ofició de Director y que no recibió dividendos que hubiera tenido que declarar en ese momento, en funciones al mismo tiempo como Jefe de Gobierno porteño.
Por otra parte, habló de hacer un “fideicomiso ciego” de sus bienes, alegando “ no quiero que exista duda de nuestra relación”. Apuntando con este manifiesto al compromiso asumido con el apoyo del 52% de los argentinos en las elecciones pasadas, que lo catapultaron a un compromiso mayor ya que desde entonces es el Presidente de todos los argentinos.
Hizo lo que era necesario hacer, habló. El caso del fideicomiso es para la administración de sus bienes mientras dure su gestión como Presidente de la República. Se desliga de sus bienes, del manejo de los mismos, separa sus bienes personales de su gestión pública. El ejemplo es valorable, mientras no se descubran testaferros más adelante al fin del mandato (Perdón por el dejo de pesimismo).
“No somos todos iguales” fue otro de sus enunciados en clara referencia aunque elíptica a la Doctora Cristina Fernández y en todo caso diferenciando su gestión de la anterior que hoy está siendo transitada por tribunales.
Respecto a la Ley y a esto mismo que de alguna manera guardan relación, dictó su deseo de ser un “Gobierno Abierto” donde todos puedan acceder a la información acerca de sus autoridades. Otra pequeña diferenciación de gestiones.
Declaró tener la “obsesión de bajar inflación y generar empleo”, otra de las demandas y reclamos sociales que esperan aun respuesta.
Dijo: “Confianza, el bien que no se ve, que no se toca, pero que dinamizará nuestra tarea”. La palabra clave que sobrevoló toda la semana sobre los documentos de Panamá. Sin dudas y aunque desde el equipo de gobierno nacional quisieron bajar el tono y mostrarse muy tranquilos con esos descubrimientos, en la sociedad se generó al menos la incertidumbre, se sembró la duda sobre la imagen de quien nos representa a nivel mundial y está aún en proceso reciente de consolidación de su propio poder de gestión. Gobernabilidad en juego.
Recordemos que por estas horas, el fiscal Delgado pidió imputación e investigación al Presidente en referencia a los papeles de las empresas familiares “off shore” en paraísos fiscales, tras la denuncia del diputado nacional kirchnerista, Darío Martínez. Esto es: hay una denuncia, investigación mediante veremos qué se encuentra respecto del caso. Oportuna y necesaria la imputación para despejar las dudas y limpiar la imagen presidencial. Se buscan explicaciones sobre la sociedad en Bahamas de la familia Macri.
El presidente se puso a derecho. Su palabra era necesaria. Tardó en hacerlo, pero finalmente oyó el clamor ciudadano y el pedido de los medios de comunicación que esperaban se pusiera cara a cara con el pueblo.
Hay un cambio absoluto de actitud frente a una denuncia de corrupción. En otro tiempo no sucedía esto y tampoco había mucho reclamo para que salgan a dar explicaciones. Las explicaciones las están dando ahora en la justicia, pero al pueblo si bien se hablaba mucho y seguido sobre todo el último tiempo, explicaciones no se daban. Hoy finalmente para terminar la semana el Presidente Mauricio Macri habló y dio respiro a la necesidad de que lo hiciera. Mañana planea ponerse a derecho ante un juez. La investigación seguirá su curso, que se haga justicia, pero por lo pronto, recuperemos el valor de la palabra.

