El plan, liderado por Toyota y a prueba durante un lapso de tres años, no tiene como objetivo reemplazar a los habituales medios que conforman el transporte público –trenes, colectivos-, sino que contempla una interconexión con la infraestructura existente.
Para ello la automotriz puso a disposición 70 vehículos ultracompactos eléctricos destinados a realizar recorridos cortos –por ejemplo los primeros o últimos kilómetros del viaje-, y luego sí usar el tren o el ómnibus. La idea es combinar estos transportes con los eléctricos y dejar de usar los vehículos particulares.
Apunta también a obtener una mayor flexibilidad y ahorro de tiempo y recursos, además de reducir la congestión de tráfico y mejorar la calidad del aire. Contribuye incluso a hacer menos problemático el tema del estacionamiento.
Cómo funciona
Una aplicación permite visualizar desde cualquier dispositivo móvil los vehículos disponibles en una de las 30 estaciones –donde también funcionan los cargadores de energía- desplegadas en Grenoble y luego hacer una reserva y pagar. Asimismo, pueden verse el estado del tránsito y el transporte público, para poder planificar el itinerario.
Una vez reservado el auto se lo desbloquea con una tarjeta de alquiler –similar a la SUBE- y ya está listo para usarse. Al final del trayecto, el vehículo debe ser dejado en otra de las estaciones.
Las autoridades locales explicaron que el recorrido promedio de los usuarios es de entre 5 y 6 kilómetros. Para poder usar los vehículos se debe contar con la licencia básica de conducir y además hacer un breve curso con instructores en los autos eléctricos.
Características de los vehículos
Este sistema permite inclinar el vehículo en las curvas como si fuese una moto, pero con la comodidad y estabilidad que brinda un auto convencional. El i-Road pesa sólo 300 kilos (vacío), tiene un largo de 2,35 metros y un ancho de 85 centímetros. Cuenta con una cabina cerrada, que protege del clima y del ruido de la calle, siendo su interior confortable. Alcanza una velocidad máxima de 45 kilómetros por hora y tiene una batería de iones de litio que alimenta a dos motores eléctricos.
Por qué Grenoble
Cuna de Stendhal, autor de Rojo y Negro, Grenoble está ubicada en el sureste de Francia, en el departamento de Isere. Fue elegida para el “Citélib by Ha:mo” por ser una de las principales ciudades del viejo continente en desarrollo de alta tecnología. Tiene además alto desarrollo de industrias químicas y electrónicas.
A esto debe sumarse que es uno de los más destacados centros de enseñanza superior de Francia y aloja a más de 50 mil estudiantes que llegan de todo el país a las universidades y escuelas de ingenieros que funcionan en la ciudad. Los jóvenes estudiantes son potenciales usuarios de los vehículos eléctricos.
Quiénes participan de la iniciativa
El proyecto es una alianza estratégica entre Toyota, el Área Metropolitana de Grenoble-Alpes, la compañía energética francesa EDF y Citélib. Este último es un operador local de vehículos compartidos, con presencia en otras seis ciudades francesas.
Experiencias en Japón
Toyota lleva a cabo dos iniciativas similares en Japón, una en Okinawa y la otra en Tokio. En el primer caso, se trata de servicio orientado principalmente al turismo y está vigente desde enero de este año y hasta diciembre en la isla Península Motobu. La empresa automotriz busca explotar el uso de autos compartidos debido al gran numero de atracciones turísticas de Okinawa.
En este proyecto, el auto eléctrico elegido fue el Coms, que fue equipado con una tablet con una app telemática, que recomienda itinerarios turísticos uniendo puntos de interés locales.
En tanto, en Tokio las pruebas se iniciaron en abril de 2015 con un servicio de vehículos compartidos, en este caso el i-Road. El sistema hace hincapié en los traslados de ida a zonas comerciales y a atracciones turísticas.
¿Se puede aplicar en Buenos Aires?
“El tema de los autos eléctricos está en estudio desde hace tiempo”, deslizaron fuentes del gobierno porteño. De hecho la Ciudad envió un ingeniero a Grenoble para interiorizarse sobre el funcionamiento del “Citélib by Ha:mo”.
“Desde la Ciudad apostamos a que haya menos autos particulares, que el microcentro sea más caminable y contribuir en lo que se pueda para disminuir la contaminación, así que vemos con buenos ojos una idea así”, indicaron las fuentes.
De todos modos, recordaron que para aplicar un proyecto de estas características es necesario cambiar leyes, porque hoy no está permitido circular con los autos eléctricos. Indicaron además que “hay varias empresas trabajando” en la homologación de coches de ese tipo.









