“Nada de esto es improvisación”, sino fruto de las políticas públicas
provinciales planificadas, porque la educación es una “cuestión de Estado
y el nuevo rostro de la justicia social”. Por tanto, sobre esa base, desde
hace ocho años esta casa de estudios ofrece una enseñanza de calidad, con
cuatro Tecnicaturas con validez nacional, demostrada en el éxito logrado
en la ultra hackathon de 24 horas.
A través del Decreto Nº 18 de 2018, se creó el Instituto Politécnico
Formosa (IPF) “Dr. Alberto Marcelo Zorrilla” como organismo
descentralizado para articular estudio y trabajo, investigación y producción,
formar técnicos capaces de intervenir en la industria, brindar servicios de
alta tecnología y propiciar el desarrollo local.
En ese sentido, el director de la institución, el doctor Horacio Gorostegui,
resaltó este acontecimiento, asegurando que fue posible “bajo una
definición que la Constitución Provincial no trata como metáfora: la
educación como cuestión de Estado y nuevo rostro de la justicia social”,
puesto que “ocho años después, esa decisión tiene edificio, laboratorios y
cuatro Tecnicaturas con validez nacional”. Estas son: Desarrollo de
Software Multiplataforma, Mecatrónica, Química Industrial y
Telecomunicaciones.
Y agregó: “Por eso, el 24 de septiembre no fue solo el disparo de salida de
la hackathon”, el evento organizado en el Instituto. Allí se concretó la
tercera edición de “Formosa Hack 2026” que registró un récord de
participantes.
Ciclo de charlas
Durante su desarrollo, Gorostegui señaló que se promovió “también un
ciclo de charlas tecnológicas en el que la provincia se puso a la altura del
debate mundial. Los temas fueron integración de sistemas de salud e
imagen médica; arquitectura de software; la experiencia tecnológica de
China y sus puntos de encuentro con la planificación formoseña;
infraestructura de comunicaciones y criterio para elegir herramientas; los
límites reales de la inteligencia artificial; y el desarrollo seguro de software
en tiempos de IA”.
Disertaron Heber Caballero, Gustavo Fernández, Daniel Castellini, Lucas
Vicente, Dante Flavían Benítez, Gabriel Acosta y Alejandro Daniel
Sanabria.
Al referirse a la inteligencia artificial, la encíclica y el pensamiento
complejo, expuso que “hay una tentación fácil: celebrar la IA como si fuera
magia, o temerle como si fuera destino. Sin embargo, “Formosa Hack”
eligió un tercer camino, el más exigente: usarla con criterio”.
En ese sentido, recordó que en mayo de 2026, el Papa León XIV publicó su
primera encíclica, “Magnifica humanitas, Sobre la custodia de la persona
humana en el tiempo de la inteligencia artificial”. “Allí advierte, –
reflexionó- con una claridad que cualquier escuela técnica debería copiar
en el pizarrón, que las innovaciones tecnológicas, incluida la inteligencia
artificial, no son neutrales: pueden aumentar la participación y la justicia, o
ampliar las desigualdades, el control y la exclusión”.
Y continuó exponiendo que “la máquina imita; no padece, no se
responsabiliza, no ama. Por eso el Pontífice pide ‘educarnos en el ayuno de
la IA’: no para repudiar la herramienta, sino para que la escuela ofrezca lo
que lo digital, por sí solo, no puede dar, tiempo compartido para aprender y
relaciones fiables”.
Esa línea, indicó que la nota vaticana “Antiqua et nova”, de 2025,
“distinguió que la IA no es una forma artificial de inteligencia, sino uno de
los frutos de la inteligencia humana”.
Por consiguiente, hizo notar que “quien forma programadores en Formosa
está, entonces, formando algo más que operadores de modelos: está
formando sujetos morales capaces de decidir cuándo conviene automatizar
y cuándo conviene pensar”, concluyó.



