La carrera de Ingeniería en Producción Agropecuaria de la Universidad
Provincial de Laguna Blanca (UPLaB) fue acreditada por el plazo máximo
que otorga la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación
Universitaria (CONEAU).
La decisión quedó plasmada en la Resolución 300/26 del 20 de julio de
2026 emitida por la CONEAU y notificada el martes a la institución. Se
trata de un reconocimiento que concluye que la carrera cumple con todos
los estándares de calidad que se exigen a nivel nacional a las carreras de
este tipo reguladas por el Estado nacional, según el artículo 43 de la Ley N°
24.521 de Educación Superior.
El rector de la UPLaB, el magister Adrián Muracciole, resaltó que “la
acreditación es un logro colectivo de docentes, no docentes y estudiantes
que nos pone muy orgullosos. Somos conscientes que, fundamentalmente,
fue posible por la decisión política del gobernador Gildo Insfrán de
sostener la inversión del Estado de manera permanente en la educación
pública en general, y en la universitaria en particular. La UPLaB cuenta con
todo lo que necesita en términos de equipamiento, infraestructura, insumos
y financiamiento de docentes, no docentes y gastos de funcionamiento,
todo financiado con fondos propios del Gobierno provincial".
Se explicó que el proceso de acreditación de la CONEAU se desarrolla a
través de convocatorias públicas y comprende varias etapas. Tras
formalizar su participación, cada institución realiza una autoevaluación de
la carrera y carga la información en el sistema CONEAU Global. Luego, un
comité de pares -expertos de la disciplina de otras universidades- analiza
esa documentación, visita presencialmente la institución y verifica las
condiciones edilicias, campos de práctica, laboratorios, se entrevistas con
docentes y estudiantes. Luego, elabora un informe de evaluación y, cuando
corresponde, formula requerimientos que la institución debe responder en
una instancia de vista.
Luego, con esas respuestas incorporadas, el Plenario de la CONEAU
resuelve. El organismo puede rechazar la acreditación o acreditar la carrera
por tres años (con observaciones) o acreditar por seis años que es el plazo
que se reserva solo para las instituciones en las cuales las carreras cumplen
plenamente con el perfil previsto por los estándares.
Un aspecto distintivo del caso, según se especificó, es que la Ingeniería en
Producción Agropecuaria de la UPLaB es la única carrera del país de este
tipo en una universidad pública y por ello, no cuenta con estándares de
calidad que establece el Estado nacional para las carreras estratégicas
establecidas según el artículo 43.
Por esa razón, la carrera fue evaluada con los estándares que a nivel
nacional se establecen para la carrera de Ingeniería Agronómica según la
Resolución 1.537/2021 del entonces Ministerio de Educación de Nación.
La carrera de ingeniería agrónoma es la que tiene el perfil más cercano, y
por ello, la carrera que se dicta en la UPLaB quedó comprendida en esa
convocatoria específica, en el marco de la Resolución N° 76/23 de la
CONEAU.
El dictamen de los comités de pares concluyó que la carrera cumple con las
condiciones fijadas por los estándares de calidad para las distintas
dimensiones evaluadas: un nuevo plan de estudios, cuerpo docente formado
y suficiente, condiciones para la actividad áulica y practica de los
estudiantes, actividades de investigación y extensión acordes, instancias de
evaluación y organización institucional.
En ese sentido, Muracciole recordó que “la carrera de Ingeniería en
Producción Agropecuaria inició su dictado en 2013 en el entonces Instituto
Universitario de Formosa (IUF). Ese Instituto dio paso a la UPLaB, creada
por la Ley Provincial N° 1.714 y reconocida oficialmente por Nación a
partir del Decreto N° 055/2023”.
El rector agregó que “desde entonces la UPLaB cuenta con un campo
productivo, didáctico y experimental de 350 hectáreas, ubicado en el
mismo predio del campus, con huerta, monte frutal, cultivos extensivos e
intensivos y producción animal, además de laboratorios de biología, físico-
química, sanidad animal y sanidad vegetal”.
"Esto nos permite formar ingenieros arraigados en la realidad productiva
local, con una fuerte impronta práctica y un compromiso con el desarrollo
sostenible del territorio, en una verdadera alianza estratégica entre la
producción, la educación y el trabajo”, continuó.
Para finalizar, Muracciole sostuvo que alcanzar el plazo máximo de
acreditación por parte de “una universidad joven y del interior demuestra
que se puede garantizar calidad académica con inclusión, un rasgo
característico del Modelo Formoseño”.



