Recomendaciones para mantener una alimentación saludable durante el verano

0
410

Como principales medidas para mantener una buena alimentación
durante los días de altas temperaturas, sugieren que se consuman
alimentos frescos y abundante agua.
En los días de verano, en nuestra zona geográfica, la temperatura aumenta
y por ello es necesario tener en cuenta tres pilares fundamentales para una
vida saludable: “Una alimentación fresca y liviana, la hidratación correcta
y la actividad física en horarios acordes”, señaló la referente del área de
nutrición de la Dirección de Maternidad, Infancia y Adolescencia del
Ministerio de Desarrollo Humano, la licenciada Marianela Rojas.
En cuanto a la alimentación, recomendó que los platos “sean menos
abundantes”, como así también evitar comidas calientes, pero sí aumentar
el consumo de verduras frescas.
Además, agregó que no hay que olvidarse del aporte de proteínas “como
huevos, queso, carnes rojas y blancas, aceites vegetales en crudo que
pueden ser oliva, girasol y otros”.
Aquí, marcó a las frutas como otro alimento fundamental, ya que aportan
fibras, vitaminas, minerales y agua “y se las puede consumir
individualmente o en jugos, licuados, ensaladas, con un mínimo de dos a
tres unidades al día”.
Al mismo tiempo, sostuvo que la temperatura elevada “hace que las
necesidades hídricas también aumenten y si a eso hay que sumarle la edad,
el tipo de actividad física que se realiza o la rutina de trabajo” es decir,
“son todos factores que deben tenerse en cuenta para calcular las
necesidades de agua que debemos consumir”.
Al respecto, la licenciada mencionó que el consumo estimado es dos a tres
litros por día “pero se debe evitar el consumo de bebidas azucaradas y
alcohol, ya que no son bebidas adecuadas para reponer un componente
fundamental para el cuerpo que son los electrolitos”.
Y agregó que, además de agua pura y segura, se puede incorporar agua
saborizada con cascaras de frutas “una opción muy buena para hidratarnos
y aprovechar al 100 % este grupo de alimentos”.
Por otro lado, puso de resalto que “los bebés y las personas adultas
mayores son los más propensos a la deshidratación, por lo tanto, en ellos

hay que a tener en cuenta algo indispensable que es la reposición de
líquidos”.
Seguidamente alertó sobre lo anterior que en esos grupos etarios “hay que
prestar especial atención a los síntomas de deshidratación: sed, orina
oscura, boca y labios secos, dolor de cabeza, mareos, debilidad, confusión#
y señaló que “si eso ocurriera, hay que llevar de inmediato a la persona a
hacer la consulta médica”.
Por último, amplió que “la actividad física es otro de los pilares para
mantener una vida saludable aun en verano”, pero en esta época del año, se
recomienda elegir horarios adecuados para realizarla “por ejemplo por la
mañana temprano o tarde noche, preferentemente al aire libre, sin tanto
esfuerzo físico y reponiendo los líquidos constantemente”.