7 mitos 7 de la fertilización en soja

Desde ‚Äėfertilizar o no‚Äô a las ecuaciones econ√≥micas. Hay muchas oportunidades para maximizar rendimientos, logrando m√°s eficiencia y ganando en productividad. Recomendaciones.

BUENOS AIRES (NAP). En Argentina, la soja se fertiliza con dosis bajas, en parte, porque a la aplicaci√≥n de nutrientes en este cultivo la rodean algunos ‚Äúmitos‚ÄĚ, los cuales fueron abordados por Fertilizar Asociaci√≥n Civil en un encuentro virtual con periodistas.

‚ÄúSon conocimientos antiguos y que no permiten avanzar en un mejor tratamiento del cultivo‚ÄĚ, dijo el presidente de la entidad, Jorge Bassi, y desarroll√≥ ‚ÄúLos 7 mitos de la fertilizaci√≥n de soja‚ÄĚ.

El 1ro, ‚ÄúLa soja no responde a la fertilizaci√≥n nitrogenada‚ÄĚ. Esta premisa es verdadera, ya que ‚Äúla disponibilidad de nitr√≥geno (N) en el suelo inhibe la actividad de los n√≥dulos y es por esa raz√≥n que se desestima la incorporaci√≥n de N a trav√©s de fertilizantes‚ÄĚ. Sin embargo, Bassi apunt√≥ que se trata de ‚Äúuna verdad relativa‚ÄĚ, porque la nutrici√≥n nitrogenada del cultivo depende de la FBN (inoculaci√≥n). ‚ÄúLa soja requiere de N y es a trav√©s de la inoculaci√≥n que debemos garantizar ese nutriente indispensable‚ÄĚ.

El 2do mito, ‚ÄúLa soja no responde a la fertilizaci√≥n fosfatada‚ÄĚ. Esto es falso, ‚Äúsi falta f√≥sforo en el suelo, se limita el rendimiento‚ÄĚ, dijo Bassi. Por el contrario, afirm√≥ que ‚Äúhay respuestas, bastante generalizadas ya, a la fertilizaci√≥n fosfatada superiores en algunos casos, al 20% en rendimientos‚ÄĚ.

El 3ro, ‚ÄúEl Azufre (S) y los micronutrientes no son necesarios‚ÄĚ. Esto tambi√©n es falso, ya que ‚Äúal igual que las gram√≠neas, la soja requiere de un balance de nutrientes y las evidencias actuales indican importantes respuestas a la fertilizaci√≥n con S, y a los micronutrientes Zinc (Zn) y al boro (B)‚ÄĚ.

El 4to, ‚ÄúNo vale la pena fertilizar la soja con antecesor ma√≠z‚ÄĚ. Esto no es as√≠. ‚ÄúLa soja necesita un nivel de nutrientes para optimizar rindes. Sin dudas la rotaci√≥n con ma√≠z es saludable ya que permite balancear un nutriente como el carbono (C), pero claramente esto no es suficiente para maximizar el rendimiento en soja. Es fundamental cubrir los requerimientos de los nutrientes mencionados y es dif√≠cil lograrlo sin fertilizar la soja‚ÄĚ. El presidente de Fertilizar enfatiz√≥ que ‚Äúno es el antecesor, es el diagn√≥stico de suelo el que indica el nivel de nutriente a aplicar‚ÄĚ.

El 5to mito, ‚ÄúFertilizar soja en campo alquilado no tiene repago‚ÄĚ. Falso. ‚ÄúSe puede lograr un repago m√°s que interesante en el mismo a√Īo de la fertilizaci√≥n‚ÄĚ. El consejo es el mismo del caso anterior, tener un diagn√≥stico del lote y concretar una fertilizaci√≥n balanceada y con la suficiente disponibilidad de nutrientes.

El 6to ‚ÄúFertilizar con dosis bajas es m√°s eficiente‚ÄĚ. ‚ÄúEs el mito m√°s desafiante que nos toca derribar porque el productor de Argentina se ha quedado en la aplicaci√≥n de dosis bajas‚ÄĚ. Hay una mala interpretaci√≥n de la eficiencia, ya que analizamos la mitad del concepto ‚Äúproducimos m√°s kilos de soja por unidad de nutriente‚ÄĚ, pero nos olvidamos de analizar la otra mitad del concepto que es que ‚Äúproducimos pocos kilos de soja porque falt√≥ m√°s nutriente‚ÄĚ. ‚ÄúSe debe comprender muy bien el concepto cuando hablamos de eficiencias ya que, hasta la sustentabilidad del sistema debe estar considerada dentro de la eficiencia‚ÄĚ, dijo Bassi.

El 7mo mito, ‚ÄúLa nutrici√≥n de soja limita la producci√≥n de soja en Argentina‚ÄĚ. Esto es verdadero. ‚ÄúLa limitante nutricional es hoy la m√°s importante‚ÄĚ. La red de Fertilizar AC en campo de productores muestra evidencia de limitaciones al rendimiento de un 15% en promedio. Bassi describi√≥ que esta Red donde se comparan diferentes sistemas, el manejo que hace el productor promedio logra resultados m√°s cercanos al testigo sin fertilizantes que a los que lograr√≠amos con manejos adecuados de la fertilizaci√≥n.

Sin embargo, Bassi alent√≥ que ‚Äúhay un paulatino aumento del √°rea fertilizada de soja, y es un progreso que queremos destacar, aunque en dosis de ‚Äėarrancador‚Äô‚ÄĚ. De una encuesta realizada recientemente por Fertilizar AC, entre 700 productores que hacen soja de primera en la regi√≥n pampeana, surgi√≥ que fertilizar√≠a el 74% de la superficie sembrada.

En ese mismo relevamiento, el 12 % de los productores manifestaron realizar una fertilizaci√≥n anticipada con dosis altas de f√≥sforo y azufre. ‚ÄúSon aquellos productores que innovan y apuntan a dosis de reposici√≥n, ajustando el momento de la aplicaci√≥n. Esta es una estrategia que venimos difundiendo hace muchos a√Īos desde Fertilizar‚ÄĚ, agreg√≥ Bassi.

Estrategias para acortar brechas de rendimiento

El coordinador t√©cnico de Fertilizar AC, Andr√©s Grasso, present√≥ informaci√≥n de los ensayos de la entidad sobre los efectos de las estrategias de nutrici√≥n en soja sobre el rendimiento, en el contexto de un deterioro en la disponibilidad de nutrientes en el suelo en casi toda la regi√≥n agr√≠cola de Argentina. ‚ÄúEn 7 campa√Īas, la disponibilidad de f√≥sforo (P) cay√≥ de 23 partes por mill√≥n (ppm) a 16 ppm en 2018. El deterioro de la calidad de los suelos por p√©rdida de nutrientes nos obliga a ser m√°s precisos con el diagn√≥stico y posterior manejo de nutrientes, ya que los cultivos est√°n desarrollando en ambientes m√°s limitados‚ÄĚ.

En el caso de la soja, a nivel foliar ‚Äúcasi 5 de cada 10 plantas manifiestan niveles limitantes de f√≥sforo; en el caso de azufre, 3 presentan deficientes a nivel de sus tejidos foliares. Incipientemente tambi√©n aparece la deficiencia de potasio, especialmente en el Litoral‚ÄĚ, apunt√≥ Grasso. El nitr√≥geno y el zinc tambi√©n estar√≠an afectando los rendimientos, aunque en el primer caso es la adecuada e indispensable inoculaci√≥n la que nos proveer√° el nutriente.

‚ÄúEl suelo es un sistema din√°mico que se deteriora y afecta directamente la producci√≥n de los cultivos‚ÄĚ. En este orden advirti√≥: ‚Äúel rendimiento promedio de soja a nivel pa√≠s est√° estancado desde hace a√Īos y uno de los factores que mejor explica esta situaci√≥n es la provisi√≥n deficiente y desbalanceada de nutrientes‚ÄĚ.

Atento a esta situaci√≥n, Fertilizar cuenta con una red de ensayos en 8 localidades con rotaciones que incluyen soja y eval√ļan la situaci√≥n de las diferentes estrategias de nutrici√≥n a escala y en campo de productor. All√≠ se contraponen: un lote testigo, otro con el manejo habitual del productor y 2 m√°s, que, considerando como punto de partida el diagn√≥stico de suelo, uno busca lograr rendimientos promedios y el otro busca explorar altos rendimientos.

‚ÄúDespu√©s de 4 campa√Īas vimos que el productor, con su manejo actual solamente logra mejorar en un 7% al tratamiento testigo, esto es muy poco respecto a lo que podr√≠amos lograr. Pero si comparamos ese productor con otro que s√≠ realiza an√°lisis de suelos y que apunta a producir m√°s rendimiento y contempla aplicaci√≥n de P y S y hasta micronutrientes, la diferencia es de un 15% de rendimiento, que en kilos son unos 630 en promedio. Esto es habernos quedado a mitad de camino, esto es haber perdido la oportunidad de ser mejores en rendimiento y en sustentabilidad.‚ÄĚ

El coordinador t√©cnico comparti√≥ algunos resultados de la Red del grupo de investigadores de la Universidad Cat√≥lica Argentina (UCA) y la Red Ridzo CREA Zona Oeste, que tambi√©n reflejan las evidencias generales del aporte de las diferentes estrategias de fertilizaci√≥n a la producci√≥n de soja. ‚ÄúLos resultados son generalizados y contundentes, de esto ya no hay dudas‚ÄĚ, destac√≥.

En cuanto al an√°lisis econ√≥mico, el ingeniero agr√≥nomo se enfoc√≥ en la p√©rdida de rentabilidad: ‚Äúen el primer escenario de mejora (hacer diagn√≥stico de suelos y fertilizar en busca del rendimiento objetivo promedio), se est√°n perdiendo alrededor de entre 45 d√≥lares por hect√°rea (U$D/ha) de ganancia y cuando se apunta a rendimientos altos, la diferencia es cercana a los 80 U$D/ha‚ÄĚ. Adem√°s de generar rendimientos y aumentos de rentabilidad, las correcciones en la estrategia de fertilizaci√≥n redundan en la mejora del suelo, ‚ÄúEl f√≥sforo se est√° recuperando en 1 a 1,3 ppm disponible. Logramos adem√°s balances positivos del nutriente que recuperan y mejoran el ambiente‚ÄĚ.

‚ÄúReforzando los diagn√≥sticos, entendiendo c√≥mo funcionan los sistemas y pensando en mejorar los rendimientos, tenemos que rever la forma de decidir la dosis de fertilizantes en soja‚ÄĚ, concluy√≥.

Recomendaciones de manejo

En el encuentro, los directivos de Fertilizar se refirieron a los paquetes nutricionales y formas de aplicación.

En cuanto al nitr√≥geno, se destac√≥ que es nutriente fundamental, se provee a trav√©s de la inoculaci√≥n de la semilla con las bacterias capaces de capturar el N atmosf√©rico y ponerlo disponible al cultivo, ‚Äúes sin dudas la mejor fuente de N y la m√°s eficiente y econ√≥mica‚ÄĚ.

Respecto del fósforo, se sugiere realizar un análisis de suelo para conocer la disponibilidad y hacer aplicaciones divididas para dosis altas. Las dosis de reposición no son factibles aplicarlas en la línea de siembra y es en este punto donde cobra mucha relevancia el momento y la forma de aplicación. Se destacó que los productores están mejorando este manejo y aplican dosis anticipadas de P al voleo o bien modifican la sembradora para que parte del fertilizante caiga en el entre surco de la línea de siembra.

En una buena estrategia de fertilización no pueden faltar entre 10 a 12 kg/ha de azufre y no subestimar ni limitar la disponibilidad de este nutriente que venga en las mezclas. Hay que asegurar la disponibilidad de S.

Respecto a los micronutrientes, para el zinc, el cuarto nutriente, se sugiere realizar un análisis de suelo y para el boro, un diagnóstico por ambientes. Para la aplicación de potasio, se recomienda realizar un análisis de suelo y conocer la situación de cada zona. (Noticias AgroPecuarias)