Soja: afirman que el Estado no perderá con la baja de retenciones

La baja de las retenciones a la soja durante 2018, que desde este mes se recortará en un 0,5% mensual, para terminar el año con una tasa del 24%, contra una alícuota del 30% en 2017, será compensada por el Estado por una mayor recaudación por impuestos, básicamente Ganancias, y más gastos por parte de los productores.

Así se desprende de un informe que realizó Julio Calzada, especialista de la Bolsa de Comercio de Rosario. La baja mensual de las retenciones forma parte de un anuncio que realizó en octubre de 2016 el presidente Mauricio Macri luego de incumplir un recorte del 5% que debía haber realizado como parte de una promesa en plena campaña electoral para llegar a la Casa Rosada.

En un informe de septiembre último, la Bolsa rosarina había estimado en US$1039 millones menos el impacto en la recaudación por la caída en las retenciones a la oleaginosa. Ahora, en un nuevo estudio, Calzada calculó cómo podría compensarse ese recorte y llegó a la conclusión de que eso no sólo será así por mayores ingresos que se volcarán a la economía nacional y por impuestos como Ganancias, sino que el fisco tendría un saldo a favor de US$57,4 millones.

Si bien la cifra parece exigua, compensa la baja de las retenciones. Según el informe, por una mayor rentabilidad debido a la caída en las retenciones, el productor del cultivo pagaría unos US$373,2 millones adicionales de impuestos en el año, principalmente en concepto del impuesto a las ganancias.

En total, se pasaría de un monto de impuestos, sin computar los derechos de exportación, de 2.418.390.000 a 2.791.638.000 dólares.

Antes del impuesto a las ganancias, con 30% de retenciones, el margen neto del productor de soja, considerando un promedio en campo propio para la zona agrícola núcleo y otras de menor rinde, era de 246 dólares por hectárea. Con 24% de retenciones ese margen antes de Ganancias saltará a 315 dólares por hectárea.

En el esquema de retenciones al 30%, el productor pagaba de Ganancias el equivalente a 74 dólares por hectárea. Ahora, considerando el esquema de retenciones al 24%, que será el porcentaje al final del año, lo hará por 95 dólares por hectárea.

En el total de los impuestos (desde Ganancias hasta Ingresos Brutos y el Inmobiliario Rural) el productor antes desembolsaba 134 dólares por hectárea y este año lo deberá hacer por unos 155 dólares por hectárea, esto es considerando siempre que el mayor monto vendrá por Ganancias.

Con los productores recibiendo unos 48 dólares por hectárea adicionales por la rebaja de las retenciones, luego de pagar todos los impuestos, el trabajo que realizó Calzada para la Bolsa de Comercio de Rosario también analizó la mayor recaudación impositiva por el mayor gasto de los productores en insumos y maquinaria, entre otros ítems.

En este sentido, el incremento en la recaudación por la mayor actividad de la economía generada por el gasto extra de los productores del cultivo rondaría los US$723.205.324,8.
Sumando este último monto a los US$373,2 millones de impuestos adicionales en al año, habría un impacto total de US$1096,4 millones. Luego, restando esto al costo de la medida, de US$ 1039 millones, da que los fiscos nacional, provincial y municipal se quedarán con un saldo a favor de US$57,4 millones.

Para Juan Manuel Garzón, economista del Ieral, de la Fundación Mediterránea, efectivamente “parte del costo fiscal (de la baja de las retenciones) se va a recuperar vía una posible mayor inversión asociada a la mejora del ingreso en el sector agrícola”. Sin embargo, el experto consideró que es “difícil recuperar el 100% de lo que resigne el Estado”.

No hay certezas sobre cuánto más podría expandirse el área en soja, prevista esta campaña en 18 millones de hectáreas.