SÉPTIMO HIJO VARÓN. El presidente Macri tiene un nuevo ahijado y es de Pirané

    En la República Argentina la Ley 20.8431​ garantiza el padrinazgo del Presidente de la Nación en funciones al momento del nacimiento del séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una prole del mismo sexo.

    En la localidad de Pirané, el séptimo hijo varón de una familia tomó esta mañana el sacramento del bautismo, recibiendo por tradición y derecho, al Presidente de la Nación como su padrino. Mario Vazquez, ex concejal y colaborador del Senador Luis Naidenoff dialogó con la AM990 y dio detalles sobre la especial celebración.
    “Hoy es una jornada muy especial y también histórica para Pirané. Después de muchas gestiones hemos logrado que el séptimo hijo de una familia trabajadora sea hoy bautizado como ahijado del Presidente”, dijo.

    FAMILIA TRABAJADORA

    “El hombre de la familia es un carpintero, personas muy humildes y trabajadores y orgullosos porque son piranenses”, expresó. “La ceremonia fue en la Parroquia María Auxiliadora de Pirané”, contó Mario Vazquez a la AM990.
    Destacó además que ocurrió algo similar, pero en la presidencia de Alfonsín. “Hay mucha satisfacción por parte de la familia, porque Mauricio (que es el nombre elegido para el bebé) sea ahijado de Macri, lo que es un derecho en estos casos”, aseguró a la AM990.
    Cabe destacar que, Mauricio Macri no participó de la ceremonia pero si estuvo en representación el edecán presidencial. “De igual forma está en permanente contacto telefónico y pendiente de esta ceremonia”, expresó.

    LEY DE PADRINAZGO

    En la República Argentina la Ley 20.8431 garantiza el padrinazgo del Presidente de la Nación en funciones al momento del nacimiento del séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una prole del mismo sexo.
    Esta ley tiene sus raíces en la gran inmigración rusa en la Argentina y en la creencia de que el séptimo hijo varón es hombre lobo y la séptima hija mujer bruja. Así en la Rusia zarista de Catalina la grande se otorgaba el padrinazgo imperial que daba una protección mágica contra estos males y evitaba que los niños fueran abandonados. En 1907 Enrique Brost y Apolonia Holmann una pareja rusa que se había radicado en Argentina, dan a luz a José Brost, su séptimo hijo varón y envían una carta al Presidente José Figueroa Alcorta para que lo apadrinara. Allí comienza la tradición que además le otorga al ahijado una beca asistencial para contribuir con su educación y alimentación. El 28 de septiembre de 1974 María Estela Martínez de Perón convierte esta tradición en ley.