Según Buryaile, la importación de carne vacuna no impactará en el mercado local

El ministro de Agroindustria de Argentina, Ricardo Buryaile, aseguró en las últimas horas, que “no existe riesgo de un ingreso desmedido en cuanto al volumen que se podrá ingresar, desde aquel país”, al salir al cruce de las críticas que generó la reciente reapertura al mercado brasileño de la carne vacuna deshuesada.
El Gobierno decidió esta semana aprobar un nuevo modelo de certificado sanitario que permite al vecino país vender dicho tipo de carne vacuna en el país, un producto que años atrás estaba abierto pero que luego había sido clausurado por cuestiones sanitarias. “Si tenemos miedo a la competencia de la carne de Brasil estamos equivocados.
La Argentina tiene una calidad de carne muy superior y Brasil puede colocar sus productos en otros mercados en el que le pagan más”, precisó.
En diálogo con Radio Continental, Buryaile aclaró además que el Gobierno “no va a importar como Estado carne desde Brasil” y negó enfáticamente que la medida vaya a generar una avalancha desmedida de productos desde el vecino país.
“Como Gobierno hacemos un certificado sanitario que son las condiciones bajo las cuales los privados, si quieren importar pueden hacerlo. Pero nosotros como Estado no vamos a importar”, preciso, en declaraciones a Radio Continental, reproducidas por Agritotal.
Señaló además que la decisión anunciada ayer por el Senasa “es similar a la que se adoptó en todo el resto del mundo donde se levantaron las restricciones”. “En el marco de la razonabilidad de que es un socio del Mercosur, dejamos de sostener que no estaba acorde a las reglas internacionales y se autoriza la importación si alguien quiere hacerlo.
Argentina exige una carne de calidad distinta, en Brasil hay una cruza con cebú. La calidad genética de nuestro rodeo es muy superior y es reconocida en el mundo”, destacó el ministro, además de sostener que Brasil, uno de los principales exportadores de carne del mundo tiene otros mercados “a los que le venden más caro y el consumidor argentino está acostumbrado a otro tipo de carne”, finalizó(NAP).