Rechazan solicitud de patente para medicamento contra hepatitis C

El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) de Argentina rechazó la patente solicitada por Laboratorios GILEAD PHARMASSET LLC sobre la prodroga del Sofosbuvir; medicamento esencial para tratar la Hepatitis C.
Lo hizo a través de la La Disposición PN 066898 y se basó en el artículo 4 de la ley Nacional de Patentes al determinar que la prodrogra que pretendía patentar la estadounidense Gilead “carece de novedad y actividad inventiva”.
A su vez, a través de un comunicado la Fundación GEP destacó “la solicitud carecía de suficiencia descriptiva y de claridad, que requieren los artículos 12 y 20 de la misma ley”.
“Sofosbuvir fue desarrollado basado en conocimiento ya disponible en el dominio público y las técnicas científicas utilizadas para desarrollarlo son rutinarias en la práctica químico- farmacéutica. Esos argumentos fueron una parte fundamental de la justificación de los examinadores del INPI Argentino para desestimar la solicitud de Gilead”, continuó el comunicado.
En Argentina actualmente existen tres versiones genéricas de producción nacional que obtuvieron registro sanitario de ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). “Estas versiones garantizan la competencia de precios en las licitaciones del Ministerio de Salud y deben ser protegidas. El otorgamiento de patentes de producto sobre sofosbuvir generaría monopolios inmerecidos e impediría la comercialización de genéricos”, señaló Lorena Di Giano, Directora Ejecutiva de FGEP, quien además patrocina la presentación como Abogada y Agente de Propiedad Intelectual.
“El precio exorbitante de los medicamentos para la Hepatitis C es la principal barrera para el acceso, muchas personas están en estos momentos en lista de espera para recibir tratamiento que curaría su enfermedad. Algunos no llegan a tiempo y fallecen en esa espera. Esto es inaceptable”, indicó Pablo García, Presidente de FGEP.
El expediente de la solicitud de patente sobre la prodroga de sofosbuvir también contó con la oposición de productores locales, que a pesar de la existencia de esa y otras peticiones decidieron invertir en desarrollar el producto y buscar el registro sanitario en el país.
“En la actualidad existe una licitación pública abierta del Ministerio de Salud en la cual varios de los productores locales con registro han ofrecido precios significativamente menores al de Gilead. El rechazo de esta patente es un gran paso para la protección de las versiones genéricas”, agregó Di Giano.
En la primera compra que hizo el Ministerio de Salud de Antivirales de Acción Directa, el laboratorio argentino Richmond pudo participar con un precio 4 veces menor que la empresa estadounidense Gilead, quien pretende varias patentes sobre sofosbuvir en Argentina que todavía están pendientes de resolución, refirió el texto de la fundación.