Rajoy declaró “persona no grata” al embajador de Venezuela

La crisis en la relación entre España y Venezuela se tensa al máximo y llega a niveles no vistos en mucho tiempo, al extremo en que ambas capitales se han “expulsado” mutuamente a sus embajadores. “Es un recurso de estricta reciprocidad”, explicó el gobierno de Mariano Rajoy al declarar como “persona no grata” al embajador del gobierno de Nicolás Maduro en esta capital, Mario Isea.

La declaración de “persona no grata” de un embajador, un recurso extraordinario en la diplomacia, conlleva su salida del país en que ejerce.

En el caso del venezolano, esto no es posible porque Isea ya se encuentra en Caracas, hacia donde partió días atrás por pedido de Maduro. De ese modo, lo que el gobierno de Rajoy ha hecho es advertirle de que su retorno no es bien visto.

La medida fue adoptada este mediodía (hora local) por el Consejo de Ministros -la reunión de gabinete de los viernes- y es en respuesta la “expulsión” del embajador español que, horas atrás, dispuso Maduro.

Fue el venezolano el que abrió el fuego de la expulsión de embajadores, junto con una catarata de acusaciones contra Rajoy, al que acusó de ser “un esbirro de los poderes imperiales”.

Maduro está muy molesto con España por las sanciones que la Unión Europea (UE) en su conjunto aplicó contra una decena de funcionarios del régimen, a los que acusa de corrupción y de violaciones a los derechos humanos. “Lacayo de los Estados Unidos”, dijo también Maduro, para quien el gobierno de Rajoy incurre en “agresiones injerencistas y colonialistas”.

Al igual que otros países europeos, España transmitió su inquietud por la deriva del proceso electoral en Venezuela, donde el gobierno de Maduro produjo no solo un sorpresivo adelanto de la convocatoria sino que quitó de la carrera a varias agrupaciones de oposición.
La tensión derivó en una crisis diplomática pocas veces vista con la expulsión del embajador español Jesús Silva de Caracas. “Tomaremos una medida recíproca. Pero es muy difícil ser recíprocos con Maduro”, previno el canciller español Alfono Dastis.