Pobladores ribereños del Pilcomayo empezaron a evacuar la zona

El río Pilcomayo mantuvo ayer durante el día el nivel extremo de 6,9 metros en Pozo Hondo, inclusive bajó un poco a la tarde, a 6,8 metros. Pobladores del lugar empezaron a evacuar la zona a partir del mediodía, lamentando la falta de ayuda, ya que contaban con dos camionetas y un tractor nada más.

Hasta la tarde fueron evacuados en Pozo Hondo los ancianos y niños a un refugio más seguro, además de pobladores del Km 13 y Km 10; estos con lancha y apoyo de la Armada. “Todavía la gente está resistiéndose y se queda en el casco urbano, hasta que ellos puedan ver la situación (del agua) y a último momento prometen salir, pero los refugios ya están todos preparados”, dijo ayer Alberto Jaime, de la comisión vecinal. En el lugar ya están funcionarios de la SEN (Secretaría de Emergencia Nacional), de la gobernación de Boquerón y la municipalidad de Mariscal Estigarribia.

A Pozo Hondo y alrededores no solamente amenaza el caudal del Pilcomayo, sino también las aguas del bañado La Victoria, zona Esmeralda, situado al norte de la localidad, que llega al cuartel de Pozo Hondo y el camino que viene de Cruce Don Silvio (Picada 500). Esta es la misma zona hacia donde se pensó evacuar a gente del lado argentino, lo que desde el principio fue cuestionado por lugareños, porque iba a ser un error.

A lo largo de la ribera del Pilcomayo, aguas abajo, en territorio paraguayo, varios poblados como La Dorada, Pedro P. Peña y otros ya estaban reclamando ayer alimentos, frazadas, mosquiteros, carpas, colchones y medicamentos, porque ya les llegó el desborde del río. En la zona de la embocadura del canal paraguayo, el contratista Panchita G. de Navegación SA puso a disposición su campamento, máquinas y alimentos para personas en situación de riesgo por la riada.

En Villa Montes (Bolivia) también fue activado ayer el plan de evacuación, ante el riesgo de mayores desbordes. En La Victoria, territorio boliviano, ocho familias quedaron atrapadas por las aguas y fueron rescatadas por un helicóptero. En Argentina, ya el jueves se había iniciado una evacuación ante la amenaza de gran cantidad de aguas viniendo de los bañados de la costa y del norte, afectando directamente a parajes y comunidades.

Van dos semanas de alerta

Desde hace 10 días ya existe esta situación de alerta, desde que empezó a subir el caudal del río en Pozo Hondo, el miércoles 24 de enero. Según el sistema de alerta del proyecto Proadapt, estas condiciones se mantendrán por lo menos hasta mediados de la semana que viene, es decir toda esta inusual fuerte crecida, acompañada por lluvias en la cuenca alta de Potosí, tendría dos semanas de emergencias extremas para toda la población ribereña de los tres países que integran la cuenca del Pilcomayo.