Piden ajustar los mecanismos para luchar contra la langosta

El avance de la plaga de langosta sigue afectando a las zonas productivas del norte del país, aunque se espera que el mayor impacto sobre los cultivos se registre en los próximos meses. En este contexto, desde el sector primario pidieron que se potencie el trabajo conjunto entre SENASA, las provincias y los productores para encontrar una solución definitiva a este problema.

Desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) informaron que un foco importante de la plaga de langostas que mantiene en vilo a gran parte del noroeste argentino está ubicado en la zona tripartita de Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán, y que podría extenderse.
El problema es que las condiciones climáticas, con temperaturas altas para esta época del año y humedad, favorecen el desarrollo de las langostas.
Héctor Medina, Coordinador Nacional del Programa de Acridios del Senasa, indicó que “la realidad es que hace dos meses tenemos una invasión muy grande de langostas y que ahora se ha constatado la presencia de la plaga en 10 provincias de nuestro país. Es necesario ajustar mecanismos para luchar contra esta plaga”.
El especialista explicó que “cuando hablamos de que la situación se puede volver más compleja es porque el objetivo que estamos teniendo nosotros es bajar la dinámica por la zona de la plaga para evitar que la langosta se reproduzca, ponga huevos y esto pueda escalar. Ahí creemos que puede estar el principal problema y es dónde afirmamos que la situación se puede volver más compleja sino no tomamos acciones en forma rápida”, aseguró.
Entre las características a destacar, Medina comentó que estos insectos “se mueven hasta 150km en un día, es decir, el movimiento en distancia es muy largo”. Asimismo, dejó en claro que “no hay ningún peligro para el vecino porque no transmite ningún tipo de enfermedad, sólo se alimenta de vegetales, así que en principio el peligro latente es en el daño de los cultivos, al monte nativo, y a las pasturas”.
Advirtió que “si las condiciones se mantienen vamos a tener langostas durante todo lo que queda del invierno, la primavera y también el verano, por lo cual nos espera una campaña larga de lucha contra esta plaga. Son animales que requieren de la temperatura para poder desarrollar su vuelo, por lo cual estas temperaturas hacen que estén más activas y a eso hay que sumarle el fuerte viento que estamos teniendo en el norte del país lo que ayuda mucho a su dispersión”, insistió.