#NosotrasParamos

Ni Una Menos fue un disparador para la puesta en marcha de un proceso que lleva años, pero que hoy cobra relevancia.

Bajo la consigna que intenta unificar hoy las luchas de las mujeres en diversos ámbitos y con diversa repercusión, se espera una movilización sin precedentes desarrollada de manera simultánea alrededor del mundo, más de 40 paises en sintonía con esta declaración.

Ni Una Menos fue un disparador para la puesta en marcha de un proceso que lleva años, pero que hoy cobra relevancia. El sólo hecho de visibilizar la complejidad de la situación que vivimos las mujeres en este mundo que ha sabido ser hostil para el género, demuestra que la acción no es en vano.

Hace menos de un año, el 19 de octubre de 2016, miles de mujeres hicimos una movilización nacional tras el femicidio brutal de Lucía Pérez, la adolescente de 16 años abusada y asesinada en Mar del Plata.

Esta vez, este 8 de marzo “Dia Internacional de la Mujer Trabajadora” intenta trasvasar las limitaciones que impone la misma sociedad a la lucha de las mujeres, con esos rótulos que impiden aun quitar el velo que cubre las miles de pequeñas grandes batallas que damos diariamente. “Ir por más” demostrando unidad en la conciencia de esta situación.

Las disparidades que enfrentamos son muchas, los derechos vulnerados son innumerables, aunque no por ello irreconocibles. Disparidad salarial, ajuste, precarización en el ámbito laboral, e injusticias en otros ámbitos de nuestras vidas. Porque realmente muchas “violencias nos atraviesan”.

En nuestro país la cifra de femicidios no disminuye, por el contrario aumentan los casos conocidos y damos cuenta que si el Estado no interviene de manera efectiva las perspectivas tampoco serán alentadoras a futuro. En 2016 murieron 327 mujeres en casos relacionados a la figura jurídica del femicidio.

Erradicar esta situación es un gran desafio, para todos. Reconocer las instancias de violencia que padecemos y que a veces ejercemos nosotras mismas hacia otras mujeres es parte de resolverlo. Hoy la lucha por los derechos de la mujer tienen otra dimensión, otra masividad y por ello otra visibilidad.

Existe un llamado a unirnos bajo una misma consigna, con un mismo propósito. Nosotras Paramos implica darnos un espacio para la reflexión sobre dónde estamos y hacia dónde vamos como sociedad. Parar es detener el curso de las cosas, obligarnos a mirar y observar, instarnos a que nadie sea indiferente al dolor, a la muerte, al padecimiento de miles de mujeres que no tienen voz.

Los obstáculos son miles, pero el más significativo refiere a ese individualismo perverso que invita a la indiferencia, al “sálvese quien pueda” que tiene un final anunciado: nadie se salva. La importancia del cambio radica en la comprensión de la necesidad del mismo. Y el obstáculo cultural que nos enseñó y el cual hemos reeditado bajo la lógica patriarcal, es el más difícil reducto para la transformación, pero también el más efectivo.

Lo imposible sólo lleva más tiempo, quizás este 8 de marzo sea la oportunidad para poner una vez más en consideración las violencias que nos atraviesan, llegando a la sensibilidad social que precisamos para generar la conciencia de una necesidad que si no es suplida puede destruir las mismas entrañas de la sociedad que nos une.

La misma fuerza rectora: NiUnaMenos junto a NosotrasParamos hoy son un propósito. Celebramos el día de la mejor manera, generando conciencia social.