México: Cancún y Playa del Carmen, las dos joyas del turismo, golpeadas a tiros

Agentes federales reforzaron la seguridad en todo Quintana Roo, tras dos ataques en ambos balnearios. EE.UU. advirtió a sus ciudadanos que están en la zona.

Tras dos días consecutivos de tiroteos, con un total de nueve muertos, Playa del Carmen y Cancún, dos de las joyas de la costa caribeña de México están en vilo. El gobierno de Estados Unidos lanzó una advertencia para sus ciudadanos de visita en la zona.
De hecho, agentes federales reforzaron hoy la seguridad en el estado mexicano de Quintana Roo, mientras los investigadores trabajan en la discoteca de Playa del Carmen donde la madrugada anterior murieron cinco personas por disparos, y en la oficina de la fiscalía en Cancún, donde otras cuatro personas murierorn a tiros ayer por la tarde.
Anoche, dos mujeres se abrazaban llorando mientras observaban un charco de sangre y una vela titilante en la puerta de las dependencias de la fiscalía. Un agente y tres presuntos atacantes murieron mientras la policía repelía el asalto y cinco sospechosos fueron detenidos, señaló el gobernador de la región, Carlos Joaquín.
El gobernador pidió calma y anunció que el gobierno federal. “Los cancunenses y nuestros visitantes pueden hacer su vida normal”, declaró en un discurso televisado. “Repito, las fuerzas de los tres niveles de gobierno protegen a la sociedad”.
Pero en el centro de la ciudad, lejos de la zona de hoteles donde se aloja la mayoría de los extranjeros, la tensión era palpable.
Poco después de la balacera en la fiscalía, una caravana de camiones policiales se dirigió al centro comercial Plaza de las Américas, donde cientos de atemorizados compradores corrieron hacia las salidas después de que algunas personas dijeron escuchar disparos. Soldados con equipos de combate revisaron el inmueble.
Policías resguardan el sitio donde impactó una granada durante un ataque a edificios públicos en Cancún. / EFE
Más tarde, un funcionario de la fiscalía aclaró que la alerta en el centro comercial resultó ser una falsa alarma. Aunque algunos clientes reportaron disparos, los investigadores no hallaron ningún indicio al respecto, apuntó el responsable, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a informar a la prensa.
El consulado de Estados Unidos en Mérida emitió una alerta tras los incidentes en Cancún e instó a sus ciudadanos a tener cuidado y a “seguir las advertencias y directivas de las autoridades locales y a consultar con sus hoteles antes de abandonar sus instalaciones”.
Las autoridades revelaron pocos detalles del asalto a la fiscalía, incluyendo el número de atacantes o información sobre los detenidos.
La balacera de Cancún se produjo un día después de que cinco personas, tres de ellas extranjeros, murieron en el club Blue Parrot, sobre la playa, durante el festival de música electrónica BPM en Playa de Carmen.
La hipótesis de que ese tiroteo estuvo relacionado con el narcotráfico se fortaleció el martes tras la breve aparición de una pancarta en una carretera, firmada por Zetas vieja escuela, una escisión del cártel de los Zetas, que insinuaba que el ataque era fruto de una lucha entre grupos del crimen organizado.
Investigadores estudian si la pancarta se refirió al festival BPM o a uno de sus organizadores, explicó el fiscal de Quintana Roo, Miguel Ángel Pech. Las autoridades investigan si el asalto, que dejó 15 heridos, se debió a un caso de extorsión, a un conflicto por narcomenudeo o a que alguien contratara a una persona para matar a uno de los clientes del local, agregó.
De pie ante un memorial con flores y velas en la discoteca Blue Parrot, Rubén Aguinaga, de la Ciudad de México, intentaba buscar sentido el martes al incidente que empañó un festival de música divertido y alegre al que asistía por tercera vez. Al ser consultado si regresará, Aguinaga señaló que tendrá que pensarlo.
“Que este tipo de cosas pasen me da lástima, me da tristeza, me da impotencia, me enoja”, manifestó.