Marcelo Gallardo dejó su definición certera para un nuevo título de River

"Es un alivio", afirmó el DT, genio y figura en el club de Núñez.

El peor año de Marcelo Gallardo como entrenador de River terminó con el Muñeco sonriente con un trofeo en la mano. Otro más. Son siete desde que llegó al banco del equipo que ama. Es ganador Gallardo: se muestra así, se lo percibe así. Contagia, además. Es capaz de encontrar calma en momentos de turbulencias y tiene la capacidad de mantener con hambre y unido a un plantel que lo ganó todo. O casi.

Por estas y otras razones, el Muñeco es genio y figura, un emblema indiscutido que ya quedó en la historia grande del elenco de Núñez. “Pudimos darnos una alegría en un año que para nosotros fue muy duro porque nos pasaron muchas cosas. No fue sencillo, pero seguimos trabajando y mirando para adelante. Es un alivio”, destacó el entrenador. Y aseguró: “Somos los justos campeones. Nadie nos regaló nada”.

Hay que decirlo: Gallardo falla como cualquier ser humano. No estuvo fino para incorporar y hasta se equivocó en algunos planteos tácticos. Pero nunca duda. Ayer, ante los tucumanos, volvió a jugar con los cinco volantes que poco resultado le habían dado. Y ahí está River dando otra vuelta, con la copa en mano y con la sonrisa fácil…

Es sencillo: el Muñeco sabe del lugar que viene y entiende adónde hay que ir. Anoche ganaba River por la mínima diferencia y tenía que aguantar el resultado. Pero no se permitió especular: dejó sentado en el banco a Iván Rossi -volante de contención- y mandó a la cancha al delantero Carlos Auzqui y al volante ofensivo Nicolás De la Cruz por los agotados Enzo Pérez y Ariel Rojas.

“Arrancamos jugando bien, nos pusimos en ventaja y rápido nos empataron. Sentimos el golpe. En el entretiempo les dije a los muchachos que teníamos que seguir igual, que el partido no estaba perdido sino empatado. Los chicos salieron a jugar el segundo tiempo con seguridad, confiados. Después del golazo de Nacho Fernández no sufrimos”, analizó el entrenador.

 

Gallardo se subió al podio de los técnicos más ganadores en River. En esta página se detallan cada una de sus conquistas, que se dijo son siete. Primero sigue Ramón Díaz con nueve títulos en tres etapas (1995-99, 2001-02 y 12-14) seguido por José María Minella con ocho (1947-59 y 1963).

El ciclo comenzó en el frío julio de 2014, con un empate en 0 contra Ferro por Copa Argentina. De ahí en más, las alegrías multiplicadas a lo largo de 42 meses. El promedio asombra: con Gallardo como DT, River levanta una copa cada seis meses. Resta sacar la espina del ahora esquivo torneo local..

Existen muchas cosas para resaltar de Gallardo como entrenador. Es audaz y buen lector de partidos en la previa y también en el durante. No le da la espalda a la historia de River y va al frente en todas las canchas. Las exigentes tribunas del Monumental lo ovacionan cada vez que pone los pies en la cancha. Sí, se sienten identificados.

 

Pero el Muñeco es además un notable conductor de grupos. En una época en donde lo psicológico es fundamental para mantener unido a un plantel de más de 30 cabezas, Gallardo saca ventaja sobre sus colegas. La postal de Mayada, Martínez Quarta y Mora levantando la copa es un síntoma. Leonardo Ponzio, su corazón dentro del campo, no entiende de mezquindades y les deja el privilegio a los tres que más sufrieron la temporada. Son meses y meses de trabajo. Y ha tomado determinaciones de peso, como mandar al banco a ídolos: Cavenaghi, Aimar, Lucho González y Saviola.

Suele repetir Gallardo que no hay lugar donde se sienta mejor que en River. Y es recíproco: no existe otro entrenador que le siente tan bien a River, en tanto equipo e institución.