Ley antidespidos: Cambiemos evalúa “ayudar” al kirchnerismo para terminar con el debate

Las discusiones por la ley antidespidos tomaron un giro inesperado. Paralizadas las negociaciones entre el kirchnerismo y Sergio Massa, el oficialismo decidió intervenir para terminar de una vez con unas discusiones que amenazan con extenderse más de lo esperado.

La idea es que nadie de Cambiemos vote a favor del dictamen ya aprobado por el Senado. Según las cuentas que manejaban anoche el titular de la Cámara baja, Emilio Monzó, y el jefe del interbloque oficialista, Nicolás Massot, alcanzaría con que sus diputados ayuden al quórum para el debate del proyecto y luego se abstengan al momento de la votación. Así, el Frente para la Victoria y el Bloque Justicialista de Diego Bossio alcanzarían los apoyos necesarios para convertir en ley la propuesta que prohíbe los despidos por 180 días y fija una doble indemnización en caso de incumplimiento.

¿Por qué el PRO y la UCR evalúan siquiera la posibilidad de ayudar a una ley que rechazan y que el Presidente está decidido a vetar? Anoche, en la reunión de interbloque que mantuvieron en el Anexo C de la Cámara baja, los diputados ensayaban diversas explicaciones. Dos predominaban sobre todas. Primero, que permitirá terminar de una vez con un debate que perjudica a la agenda del Gobierno y ya se alargó más de lo que esperaban. Segundo, que enterrará cualquier posibilidad de que sea aprobado el dictamen massista, un proyecto mucho más duro que no sólo prohíbe los despidos por 180 días, sino que otorga a las PyME un paquete de beneficios fiscales que el Ejecutivo considera impagables. “El que hizo esos números no entiende nada“, sentenció un referente de la bancada oficialista.

El escenario tiene además un beneficio extra a los ojos de Cambiemos y el kirchnerismo: frenar las ambiciones de Massa. Los dos bloques mayoritarios de la Cámara están fastidiados con los manejos del ex candidato presidencial. Los oficialistas, porque no encontraron en el líder del Frente Renovador el aliado “racional” que esperaban a principios de año. Los opositores, porque el hombre de Tigre les bloqueó la sesión especial convocada la semana pasada para intentar aprobar la ley antidespidos.

Sergio Massa y Graciela Camaño, referentes del bloque UNA

En caso de que el oficialismo finalmente vote en contra del dictamen kirchnerista, la Cámara pasará a tratar el dictamen de Cambiemos que rechaza la ley. Como tampoco tienen los votos, la siguiente sería la propuesta massista. Si se aprueba esa versión u otra con modificaciones, el texto de la ley deberá volver al Senado para que sea ratificado o se insista con el proyecto original. El Gobierno no quiere pagar el costo de otra semana de debates. Mucho menos el de vetar la propuesta massista, lo que causaría la furia no sólo de las centrales sindicales, sino también de los empresarios PyME.

Así las cosas, el oficialismo se encaminaba anoche a colaborar con el kirchnerismo. Pero el escenario puede cambiar durante este mismo miércoles antes o incluso durante la sesión, ya que las negociaciones seguirán hasta último momento.

Acceso a la información y reducción del IVA

La sesión está citada para las 11:45, pero la ley antidespidos será el último punto de una larga agenda de debate. Este martes, los bloques acordaron en la reunión de Labor Parlamentaria que primero se traten los proyectos de ley de acceso a la información y de reducción del IVA a los productos de la canasta básica, dos propuestas enviadas por el Poder Ejecutivo cuyo debate fue poco visible por las discusión de los despidos.

El cronograma aprobado fastidió a algunos opositores. De acuerdo con el temario acordado, la prohibición de los despidos recién sería tratada alrededor de las 23 horas y a lo largo de la madrugada. Según decían, la jugada le permitirá al oficialismo que el debate no llegue alprime time televisivo ni a las tapas de los diarios del día siguiente. Un escenario que les ayudaría a contener la repercusión de una eventual colaboración con el kirchnerismo.

En un principio, el oficialismo tenía intención de proponer también que se tratase sobre tablas un proyecto para autorizar allanamientos judiciales en los domicilios del ex ministro Julio De Vido pese a sus fueros como diputado. Anoche, estaban cerca de postergar la idea. Para arrancar la discusión necesitaban contar con el respaldo de dos tercios de la Cámara, un número difícil de lograr en una sesión tan complicada como la de hoy.