LESA HUMANIDAD. Piden la citación a indagatoria de ex miembros del STJ

    Se desarrolla un juicio por delitos de lesa humanidad y un fiscal pidió el llamado a miembros del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Formosa, que trabajaban en época de la última dictadura. Por ello, la AM990 charló con Pedro Velázquez Ibarra, abogado querellante dio detalles sobre esta causa.
    “En la dictadura, empleados judiciales fueron víctimas de lesiones de lesa humanidad porque los servicios de inteligencia los tenía señalados”, inició diciendo. “Se revisaron los escritorios de los empleados y consiguen una lista de quienes participaban de una lucha”, añadió.
    “El Superior Tribunal de Justicia se puso a requerimiento de la Policía, avalando un allanamiento que no tenía valor y brinda la lista de quienes formaron parte de la asamblea. No pasó ni media hora, que comenzaron a secuestrar a estos trabajadores”, argumentó a la AM990.
    Velázquez Ibarra, además explicó que en esa época “se sacaban a los trabajadores de sus oficinas del Poder Judicial y los llevaban a sesiones de tortura”. “Todo se inició con una sólida base fáctica y con acordados secretos donde se informaban sobre las personas presuntamente vinculadas a la subversión”, relató.
    “Se pide que se le tome indagatoria a los tres integrantes que están vivos y es previsible que se les dicte un acto de procesamiento. No hay persecución personal, sólo queremos recuperar la historia para que no se vuelva a repetir nunca más”, aseguró.
    “Se los acusa de haber permitido el ingreso de los militares a las oficinas, era su jurisdicción y nunca intervinieron ni denunciaron ante el Juzgado Federal; por lo que es un encubrimiento agravado”, remarcó el abogado a la AM990.

    CASO ETCHECOLATZ

    Por otra parte, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 6 concedió en las últimas horas el beneficio de la prisión domiciliaria al ex jefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía Bonaerense Miguel Ángel Etchecolatz, de 88 años. El ex represor vivirá en una casa en la ciudad de Mar del Plata. Velázquez Ibarra dio su postura sobre esta decisión judicial.
    “Siempre fui partidario de que, por razones humanitarias, algunos represores deberían ir a su casa al cumplir cierta edad, porque no podemos caer en el odio”, dijo. “Pero en el caso de él no, porque nunca se arrepintió de sus hechos”, indicó.
    Resaltó que el de Etchecolatz: “Es un caso especial y que no merecería otra cosa más que morir en prisión por no haberse arrepentido”.